El ministro de Hacienda y Finazas, Alfonso Prat Gay, anotó un tanto importante en la puja que mantiene con los fondos buitres liderados por Paul Singer, para cerrar lo antes posible el capítulo de la deuda que continúa en default.

Acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, encargado de quitarle protagonismo, el titular del Palacio de Hacienda anunció en la Casa Rosada que llegó a un preacuerdo con 50 mil bonistas italianos para pagar 900 millones de dólares por títulos en default, en lo que consideró un primer paso para cerrar los litigios en Nueva York.

Prat Gay explicó que el preacuerdo alcanzado en Europa equivale al 15% de la deuda no reestructurada en los acuerdos de 2005 y 2010 y al 30% de la deuda en litigio en los tribunales de Estados Unidos.

A la vez, el ministro dejó entrever los lineamientos de las negociaciones con los holdouts que van en línea con lo acordado en el viejo continente. La inquietud se debía a la falta de definiciones del secretario de Finanzas, Luis Caputo, tras la extensa reunión de ayer con los abogados de los holdouts y Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa.

De esta forma, a los acreedores italianos se les están “reconociendo el capital y un interés prudente que refleja las tasas de interés de los últimos años, pero mucho menor que la sentencia acordada en el Ciadi”, el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones, el tribunal del Banco Mundial para resolución de controversias entre inversionistas privados y gobiernos soberanos.

Los 50 mil bonistas italianos fueron los primeros en litigar en tribunales internacionales contra la Argentino mediante en una asociación llamada Task Force Argentina, representada por el abogado Nicola Stock. Y también son los primeros de los holdouts en llegar a un acuerdo con el gobierno de Macri.

Aunque Prat Gay evitó precisar un número de lo que el gobierno considera “prudente” en materia de tasas de interés, aclaró que es del orden de “un tercio” de lo fijado por la sentencia.

Por su parte, los medios italianos hablan del fin del “Tango Bond” con el pago de la totalidad del capital más el equivalente a otro 50% del capital adeudado, por un valor de alrededor de 1.350 millones de dólares en total a pagar en efectivo. Originariamente, entre capital, intereses y punitorios, Stock reclamaba el pago de USD 2.800 millones y desconfiaba de alcanzar una reestructuración de la deuda con Argentina. El año pasado en un artículo publicado en el Financial Times escribía “La Argentina no es un deudor fácil: ¿quién puede confiar en que la Argentina cumplirá después de esto?”

De esta manera, el ministro de Hacienda lograría una quita cercana al 65% de los intereses, lo que le implica al Estado un ahorro de más de 900 millones de dólares. La opción de pago financiado habría quedado fuera de la discusión. El preacuerdo exige el pago se haga al contado.

Las negociaciones en Nueva York

El anuncio en conferencia de prensa fue hecho a menos de una hora de que el secretario de Finanzas volviera a negociar con los holdouts en la oficina de Pollack por segunda jornada consecutiva. Prat Gay admitió que la negociación con los fondos buitres en Nueva York está trabada precisamente por la cuestión de los intereses, ya que, según observó, “algunos bonistas” quieren cobrar una tasa “inaceptable”.

Prat Gay hizo público en varias ocasiones su malestar con la estrategia de los fondos de inversión que buscan estirar la solución del conflicto por las ganancias extraordinarias que obtienen por el “taxi” de los altísimos intereses punitorios. Ya en Davos había dado a conocer que él esperaba lograr una quita del 30% de los intereses.

Respecto de las negociaciones en Nueva York, tras cuatro horas de reunión con el medidador Pollack, el secretario de Finanzas Caputo dijo que, si bien harán una propuesta de pago esta semana, evitó dar precisiones del contenido de la propuesta. Hoy su superior, el ministro Prat Gay, aseveró que el gobierno no busca quitas sobre el capital sino que quiere pagar “intereses justos”.

“Para un acuerdo hace falta la voluntad de las dos partes. Nosotros la hemos manifestado desde el primer día. La dificultad es que hay algunos bonistas que están queriendo cobrar una tasa de interés que bajo cualquier criterio es inaceptable”, se quejó el funcionario.

De esta manera, el ministro dejó entrever que la intención del Gobierno es negociar los intereses con los acreedores en Nueva York, incluso si los fondos más fuertes como Aurelius, NML, Blue Angel y Olifant sean más codiciosos.

“Estamos avanzando con los ‘me too’ para que se entienda que lo nuestro es lo razonable y lo justo”, sostuvo Prat Gay, quien de todos modos indicó que “la ronda final depende de la disposición del que que tiene una posición más dura y de la postura del juzgado y el mediador”.

Se negocia, aseguró, con “racionalidad, firmeza y la convicción de llegar a un acuerdo que sea duradero, el mejor acuerdo posible para que Argentina vuelva a funcionar. Esto es un dique, un obstáculo que recibimos y que nos impide avanzar en cosas fundamentales como el Plan Belgrano y programas de infraestructura”. “Necesitamos de la buena predisposición del otro lado, esperamos que la tengamos”, concluyó.

Fuente: La Politica Online