Los gobernadores saben que el Senado será su fuente de negociación con Mauricio Macri y por eso quieren asegurarse el control de la Comisión de Acuerdos, encargada de tratar pliegos de jueces, diplomáticos y miliares.

En la primeras conversaciones por el reparto de cargos, Miguel Pichetto aceptó que las comisiones de gestión deben estar presididas por Cambiemos pero no incluyó entre ellas a la de Acuerdos, donde peleará por la continuidad como presidente de Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de Salta, principal vocero de los mandatarios que quieren hacerse valer en el peronismo.

Pichetto no tendrá problemas en imponerse, por ahora el FpV tiene quórum propio y lo hará valer con una mayoría en cada una de las comisiones.

Hay una decena de rebeldes identificados con Cristina Kirchner pero sin ellos los gobernadores pueden garantizarle quórum a Cambiemos, que cuenta con 12 propios, entre radicales y PRO, además de una buena llegada a la decena del peronismo federal.

Pero la presidencia de Acuerdos no es un cargo menor. Permite a quien la ostente definir la agenda de tratamiento de los pliegos que vayan llegando y definir cuando podrán llegar al recinto.

O sea, para nombrar un juez, embajador o definir un ascenso militar, el primer escollo de Macri será que el hermano de Urtubey convoque a la Comisión. Recién después tendrá que contar votos en el recinto.

Los acuerdos son una urgencia para Macri y lo serán durante todo el año, porque no es un trámite que pueda reemplazarse por un decreto presidencial.

Además de los pliegos de Horacio Rosatti y Carlos Rosankranz para la Corte Suprema, enviados ayer, el presidente necesita que se retiren los últimos pliegos judiciales de Cristina Kirchner, oficializar la designación de embajadores (como Martín Lousteau en Estados Unidos) y de los ascensos de la cúpula militar que asumió al frente de las fuerzas armadas.

Por estos días, en el Gobierno presionan para que haya una sesión en febrero para sacarse apurar estos asuntos.

Lo más apremiante son los pliegos de la Corte, porque sólo si hay una sesión podrán empezar a correr el tiempo necesario para las audiencias públicas. Si se espera a marzo, el tema puede prolongarse casi hasta mitad de año.

Pero para que todo camine es necesario que Macri y los gobernadores se pongan de acuerdo en qué gana cada uno.

Los mandatarios no se conforman con que le cancelen las deudas en obras públicas: quieren recuperar el 15% de coparticipación entregado que Cristina Kirchner les dio antes de irse y el presidente les quitó por decreto. Si no hay un plan para retener esos fondos a Macri le va a costar nombrar jueces y embajadores.

Fuente: La Politica Online