Gabriela Michetti debutó hoy como presidenta del Senado al frente de una sesión, pero como no había renunciado a su banca tuvo la bizarra misión de llamar a votar su propia dimisión.

Como explicó LPO, tras el ballotage Michetti se olvidó de presentar su renuncia como senadora y por eso no fue tratada en la anteúltima sesión del año pasado, cuando se avaló la salida de todos los electos para cargos ejecutivos.

La vicepresidenta tuvo una chance el día previo a su jura, porque el kirchnerismo convocó a una sesión para sancionar la ley que crea una empresa con el Yacimiento de Río Turbio.

Pero la oposición y algunos senadores del oficialismo cercanos a los gobernadores no dieron quórum. Michetti tampoco estuvo y los kirchneristas, enojados, le recordaron que no podía jurar.

Pero juró igual y mantuvo un doble cargo de vicepresidente y senadora. Avergonzado, Federico Pinedo pidió en la sesión de hoy aprobar la demorada renuncia de Michetti. Nadie se opuso.

Aunque fue una sesión express, convocada para que ingresen los pliegos de magistrados, diplomáticos y militares, Michetti no la pasó bien.

Además de renunciar en vivo, Michetti mandó a votar “a mano alzada” el ingreso de los pliegos.

A su lado, el flamante secretario parlamentario Juan Tunessi, que los había leído uno por uno, le explicó que el ingreso de pliegos no se vota. “Disculpen, ya iré aprendiendo”, se despidió la vicepresidenta.

Fuente: La Politica Online