Tras el encuentro entre Mauricio Macri y los líderes sindicales de las tres CGT, el ex ministro de Economía Ricardo López Murphy planteó que en las paritarias las subas salariales tienen que estar en sintonía con la política monetaria: “El gobierno está apuntando en su programa monetario a tratar de calibrar una inflación del 25%. Quien dice 25% dice 30%. Si los salarios suben un 40%, va a haber un desempleo como nunca se vio”.

En diálogo con La Once Diez/Radio de la Ciudad, en una entrevista con Daniel Santa Cruz, Diego Recalde y Fernando Torrado, afirmó que “para que no haya un problema de empleo tiene que haber una consistencia entre la política monetaria y la política de ingresos”. “Para evitar algún problema, los salarios tienen que estar en el orden del 15% semestral o el 30% anual, lo que acaba de convenirse para los jubilados”, sostuvo.

En relación a la oferta del gobierno argentino a los bonistas que aún no entraron a los canjes de la deuda, López Murphy opinó que “la oferta es razonable” y remarcó cuáles creen que son los pasos que habría que seguir para que la propuesta sea exitosa: “Hay que levantar la ley de Pago Soberano y la ley Cerrojo, que impedirían pagar. Luego, si el juez levanta las restricciones, yo diría que ha sido un éxito extraordinario”.

Asimismo, el ex ministro aseveró que “hay un progreso enorme sobre el pasado porque ahora la comunidad internacional está detrás de la oferta argentina”, por lo que “eso da cierta fortaleza”. De esta forma, consideró que “hay un campo propicio” para resolver el conflicto. “Acá la clave es que la oferta haya persuadido a un número suficiente y que al juez le resulte sensata”, reflexionó.

López Murphy se mostró preocupado por el déficit fiscal, al sostener que “es uno de los más altos que yo he conocido”. “Para encontrar un déficit así, hay que ir al año 75 o al año de salida del gobierno militar, en el 83”, agregó. A raíz de esto, se diferenció de la política económica de Alfonso Prat Gay: “Si hay una observación sobre el programa es que se toma mucho tiempo, es muy gradual. Es un programa de algodones”.

El economista interpretó que para el gobierno “es preferible hacerlo a lo largo del tiempo que hacerlo de golpe”. “Si usted me dice que el año que viene, en el medio de la elección, va a estar ajustando mucho más que este año, a mí me resulta increíble o medio tonto. Yo prefiero al comienzo, cuando tengo el respaldo de la elección, hacer lo que tengo que hacer. Y después, cuando llega la elección, estar aliviado”, dijo.

Fuente: La Politica Online