Sergio Massa no está dispuesto a aprobar el decreto de necesidad y urgencia que crea el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) sino le hacen modificaciones importantes al organismo; y mucho menos el que le quita el 15% de coparticipación a las provincias, que no fueron tratados en la primera reunión de la bicameral de trámite parlamentario.

Esta comisión debe emitir dictámenes sobre la validez de los DNU y sólo si ambas Cámaras lo disponen alguno de ellos puede se declarado nulo.

Como explicó LPO, para evitar que eso le ocurra Macri debe evitar una unión de Massa y los gobernadores, porque el primero puede darle mayoría al FpV en diputados y los segundos tienen peso sobre el quórum del Senado.

Y en la primera sesión de la bicameral que se desarrolló este martes lo logró a medias: sólo obtuvo apoyo del massismo en cuatro decretos y otra tanda quedó para tratarse el próximo martes a las 11.

Si los legisladores de Massa no acompañan el decreto que disolvió el Afsca y la Aftic para crear la Enacom, pone en crisis toda la estrategia de medios de Marcos Peña, en especial la alianza que ensaya con el Grupo Clarín.
Quedaron pendientes la conformación de la Enacom y la quita del 15% de la coparticipación que retiene la Anses a las provincias, a través de la derogación de un decreto de Cristina que se había hecho eco del fallo de la Corte Suprema, que benefició a Córdoba, San Luis y Santa Fe, obligando al Estado a devolver esos fondos.

El recorte a las provincias (que además soportaron que se triplicara la coparticipación de Capital Federal) no sólo lo rechaza Massa: la UCR tampoco quiere aprobarlo y por lo tanto sería suicida que Macri habilite su tratamiento en siete días.

La Encacom absorbe las funciones del Afsca y el Aftic y su mayor poder será el control de las telecomunicaciones en su conjunto: desde las viejas señales radioeléctricas, hasta las fibras ópticas a las frecuencias de telefonía 4G, asignadas por Cristina Kirchner antes de irse.

Massa no se opone a este organismo pero sí a que el presidente tenga facultad para remover a los directores designados por la oposición -un verdadero disparate jurídico- que de ese modo tendrían carácter simbólico. Sin ese cambio, se sumará al peronismo para hacer caer el decreto, poniendo en riesgo toda la estrategia de medios del jefe de Gabinete, Marcos Peña, en especial la alianza con el Grupo Clarín.

Los decretos que salieron

Pero en su doble juego de acompañar y diferenciarse, Massa si apoyó otros decretos de Macri, analizados hoy. Así, a través del diputado Raúl Pérez, el Frente Renovador fue el aliado clave del PRO y la UCR para obtener dictámenes de mayoría a favor de seis decretos durante la sesión realizada en un colmado Salón Rosado del Senado, donde casi todos los que andaban dando vuelta por el Congreso se acercaron a ver un debate que entregó la tensión esperada.

El otro aliado de la UCR y el PRO fue Adolfo Rodríguez Saá, mientras que el FpV rechazó todos los decretos, sin ninguna fisura entre kirchneristas y el peronista ortodoxos, tanto en la votación como el discurso. “Un decreto de necesidad y urgencia es un instrumento con el mismo valor de la ley. Se requerían porque el Congreso estaba en receso”, simplificó su defensa a los DNU, Pablo Tonelli, diputado del PRO.

Lo escoltaron en la defensa del Gobierno los también los diputados radicales Mario Negri y Luis Petri y el senador de esa fuerza Ángel Rozas.

Su compañero de bloque Luis Naidenoff quedó como presidente de la bicameral, escoltados por el camporista Marcos Cleri y Adolfo Rodríguez Saá.

Cleri rechazó el decreto 13, que creo un nuevo organigrama pero con cambios en algunas leyes, como la eliminación del Afsca y el Aftic y la Incorporación de algunos elementos de la vieja ley federal de educación.

“Se están eliminando leyes votadas por el Congreso con amplias mayoría a través de un decreto”, repudió el rosarino, que le presentó una denuncia penal a Emilio Monzó en enero porque no le aceptó el dictamen, que hubiera obligado a convocar a extraordinarias.

“Un DNU tiene la misma validez que una ley. Por lo tanto puede eliminar otras”, respondió Tonelli. Sufrió un inesperado reto de Pérez, su aliado de esta tarde.

“Llevo 28 años de parlamentario y no puedo aceptar que digan que un DNU tiene la misma validez de una ley. A una ley sólo puede desecharla la justicia. Es la diferencia”, lo corrigió.

“Llevo 28 años de parlamentario y no puedo aceptar que digan que un DNU tiene la misma validez de una ley. A una ley sólo puede desecharla la justicia. Es la diferencia”, tuvo que corregir el massista Raúl Pérez al diputado macrista Pablo Tonelli.
Pero aclaró que lo ayudaría. “Teniendo en cuenta que este es un Gobierno que ganó el 22 de noviembre y tenía sólo 10 días para armarse. Esa es la emergencia y por eso apoyamos”, se justificó.

Los debates se sucedían una y otra vez, un espejo del nuevo escenario político que empieza a reflejarse en el Congreso.

La formoseña Graciela de la Rosa salió al cruce del decreto que eliminó la letra que el Banco Central obtuvo del Tesoro en 2006 a cambio de cancelar la deuda con el FMI.

“Esa letra que tiene un interés de 0.7. Lo que están haciendo es usarla como garantía para emitir 3 bonos de deuda a un interés de 7.8. Eso significa una deuda de 10 mil millones de dólares que tiene que pagar la gente”, acusó.

Tonelli ya había dicho que esa transferencia era ilegal, pero tuvo ayuda. “Ese interés lo puso arbitrariamente un presidente. Es trucho, porque el interés lo pone el mercado”, respondió Rozas.

“¡Le están dando una ganancia increíble a 5 bancos!”, disparó Cleri desde el estrado principal. “Este es el viejo tema del uso de reservas del Banco Central. Cuando se usan, el dinero no vale y por eso la inflación”, simplificó Pinedo.

Otros decretos tratados fueron los que suspendieron la puesta en vigencia del Código Procesal Penal, planteada para el 1 de marzo en Capital Federal; y el que transfirió las escuchas desde la Procuración a la Corte Suprema, que ayer la derivó a la Cámara Federal.

La senadora Anabel Fernández Sagasti, mendocina y de La Cámpora, acusó la demora a una intención de manejar el presupuesto de la Justicia. “No sé de qué se ríe”, cruzó a Negri. “Es que tengo memoria. Hicieron 250 DNU. ¡Hasta para declarar feriados!”, le recordó.

El cordobés la pasaría peor con Juliana Di Tullio, más impetuosa aún que cuando era jefa de bloque. “¡Vos tenes que dejar de reírte cuando habla una mina! ¡Eso es misoginia!”, le exigió.

“A mi me da miedo que las escuchas las maneje la Justicia. Y ustedes debía asustarles también”, los desafió. “Pero si los jueces son los que ordenan las escuchas”, la corrigió Rozas.

“La Corte le dio la facultad a la Cámara, porque es lo que dice el decreto”, atacó Negri.

El Frente para la Victoria sí avaló la prórroga de la eximición de prisión del impuesto al biodiesel y la denominación del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Los dictámenes, a favor y en contra, quedaron listos para ser tratados por ambas Cámaras. Que es cuando Macri empieza a rezar.

Fuente: La Politica Online