Los precios de los combustibles líquidos aumentaron hoy casi un diez por ciento en todo el país, en el marco de la cuarta suba de este año que fue criticada por dirigentes del sector de estaciones de servicio que alegaron que “no hay motivos” para el nuevo ajuste y alertaron que caerán las ventas y puede provocar más “inflación”.

De esta manera, las naftas se ubicaban en 17,15 pesos para la Super y en 20,20 pesos para la Premium.

El nuevo aumento fue cuestionado por la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), Rosario Sica; por el presidente de la Federación de Entidades del Combustible, Luis Malchiodi y por el diputado Diego Bossio.

Sica se quejó que “el amigo (ministro de Energía, Juan José) Aranguren avisa con tres o cuatro días de anticipación, el consumidor se fastidia”, y además “el expendedor se desespera” porque “compró todo el stock a precio viejo y ahora lo debe vender a precio nuevo”.

Asimismo, señaló que en las estaciones de servicio “la venta de combustibles ya está cayendo. Hay recesión, la industria automotriz está paralizada porque caen las ventas de autos a Brasil” y en el litoral “están con todos los campos inundados” por lo que la pérdida de cosecha de soja por las inundaciones habrá camiones “que no llegarán a puerto, que no demandarán combustible”.

En igual sintonía, Malchiodi dijo estar “desconcertado” frente a nueva suba porque “no había motivo para este aumento” y afirmó que provocará “inflación sin ninguna duda” porque “genera inconvenientes en toda la cadena de valores”.

Malchiodi sostuvo que su sector “pagará las consecuencias” ya que “la gente se restringe más en el uso” de la nafta, lo que originará caída de ventas.

También consideró que” hoy el usuario en la Argentina está subvencionando a las provincias petroleras y a las empresas” con este esquema de ajustes tarifarios en el precio de combustibles locales cuando el valor del barril internacional está en baja.

“Con los países vecinos teníamos precios similares. Hoy evidentemente vamos a estar más arriba. Realmente entendíamos que no había motivo para este aumento”, cuestionó.

De la oposición, sólo Diego Bossio, interrumpió su 1 de mayo para repudiar el tarifazo naftero y preguntarle a Macri si sabe que el precio de los surtidores subió 31% desde diciembre. “Aumenta el transporte, aumenta el precio de la mercadería transportada y el impacto en los precios será inevitable”, se quejó.

Por su fuera poco, apareció el ex ministro de Economía Domingo Cavallo y opinó que el nuevo aumento de 10 por ciento es “un despropósito” y “mortal” para la economía argentina por lo que planteó que “el gobierno debería frenar el aumento”.

“Los combustibles tienen precios en Argentina mucho más altos que los que se pagan, por ejemplo, en los Estados Unidos”, denunció y comentó que había cargado nafta en Washington donde la súper estaba “a menos de 3 dólares el galón, lo que significa menos de 80 centavos de dólar por litro”.