La pelea por la sucesión de Miguel Galuccio como CEO de YPF sigue sumando nombres. En los últimos días, ejecutivos de Shell y Pan American Energy (PAE) se sumaron a la lista de candidatos, impulsados por pesos pesados del Gobierno y el sector.

LPO supo que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, está empujando el nombre de German Burmeister, actual vicepresidente de Shell en Brasil. Como se sabe, el ministro fue presidente de la filial argentina de esa compañía hasta junio del año pasado, cuando se jubiló para meterse en política. Pero sigue manteniendo intereses en la firma, como las acciones por unos 13 millones de pesos que días atrás admitió poseer.

Antes de su actual cargo, Burmeister ocupó diversos lugares en Shell (el anterior como vicepresidente upstream Américas), donde ingresó en el año 2001, y antes trabajó en ExxonMobil, Mobil Oil y Pluspetrol.

Burmeister es el vice de Shell Brasil y el candidato de Aranguren para conducir YPF. El problema, que se repite en otras áreas del Gobierno, es la obvia incompatibilidad.
El problema de esta posibilidad es que el área más importante de YPF quedaría en manos de un ejecutivo de una de las principales competidoras de la petrolera estatal. Es un problema repetido en el Gobierno, que con la incorporación de ejecutivos genera dilemas éticos como que el vicejefe de Gabinete y ex ceo de LAN Argentina, Gustavo Lopetegui, haya estado a cargo de la supervisión de la gestión de Aerolíneas. El propio Aranguren y varios de sus funcionarios fueron denunciados por diputados del massismo por haber favorecido a sus ex empresas con el tarifazo del gas.

En paralelo al nombre de Burmeister, en los últimos días también trascendió que uno de los candidatos que podría estar en la lista de candidatos es Danny Massacese, director de Operaciones de Pan American Energy, la empresa más importante de los hermanos Bulgheroni, dueños del Grupo Bridas.

Al parecer, Massacese es el favorito del flamante presidente de YPF, Miguel Gutiérrez, un dato que no es menor teniendo en cuenta que su voto en la asamblea de directores vale doble. A diferencia de Galuccio, Gutiérrez (ex JP Morgan y Telefónica) no se hará cargo de las dos posiciones, ya que es consciente que para CEO necesita un técnico de perfil ejecutivo con experiencia en el sector.

En este contexto, la semana pasada trascendió en el ambiente petrolero que el directorio de YPF encomendó al Comité de Nombramientos y Remuneraciones de la empresa que realice un seguimiento exhaustivo del perfil de Massacese para cubrir la posición.

No obstante, fuentes de Pan American Energy consultadas por LPO desmintieron que estén impulsando el desembarco de Massacese en YPF.

Los otros nombres

El nombre de los Bulgheroni también aparecía relacionado con Javier Rielo, que como reveló LPO fue el primer candidato fuerte para ocupar el puesto vacío de Galuccio. Rielo es un ex ejecutivo de la petrolera francesa Total y experto en la actividad hidrocarburífera

Por el momento, el directorio de YPF decidió la semana pasada que el cargo de CEO sea ocupado de manera interina por el actual gerente financiero (CFO) de la compañía, Daniel González Casartelli. Estará en ese lugar al menos hasta junio, cuando se realice la próxima reunión de directores.

No obstante, algunos hombres de peso del Gobierno impulsan a González Casartelli para que se quede con el cargo de manera definitiva. Y uno de los apoyos más fuertes que tiene en la Casa Rosada es el del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, con cada vez más peso en las decisiones de distintas áreas de Gobierno.

Por otro lado, en un segundo escalón, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, tiene intenciones manifiestas para que el próximo CEO de YPF sea el actual director de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, quien ya trabajó en YPF, Petrobras y Pluspetrol.

En tanto, la lista de candidatos la completan -aunque en un tercer pelotón- Jesús Grande (actual vicepresidente Ejecutivo Upstream de YPF) y Carlos Alfonsi (vicepresidente Ejecutivo Downstream de la compañía).

Así las cosas, quien asuma como CEO sabe que lo hará en el marco de un fuerte ajuste de la empresa que prevé reducir un 25% sus inversiones durante el presente año (invertiría unos u$s 4000 millones) y reducir significativamente su plantel de empleados. Con retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y despidos, YPF prevé la salida de 2.500 trabajadores.

Fuente: La Politica Online