La Cámara Argentina del Acero (CAA), que controlan los grupos Techint y Acindar, reveló que la producción de acero se derrumbó 17,2% en el primer cuatrimestre de 2016 y volvió a reclamar por el ingreso de productos chinos, aunque los datos revelan que Argentina es uno de los países de la región menos afectados y que la importación cayó en los primeros meses del año.

Según los datos de CAA, en abril la producción fue de 319.100 toneladas, lo que representa una caída del 16,9% respecto al mismo mes del año pasado, pero una leve suba de 0,4% respecto a marzo pasado. “La industria siderúrgica continúa frente a un escenario que se mantiene complejo en el corto plazo” por la baja demanda en los mercados doméstico y de exportación, sostuvo la entidad.

La Cámara que controlan las siderúrgicas Ternium y Tenaris (de Techint) y Acindar (del grupo de origen indio ArcelorMittal) admitió que el sector se vio “forzado” a readecuarse “al nuevo contexto de nivel de actividad menor” con medidas como “suspensiones rotativas, programas de mantenimiento preventivo y reparaciones anuales de planta”.

LPO reveló en abril que en la UOM temían que Acindar cerrara su planta de Rosario por la caída de la producción, un temor todavía latente. Por ahora, se especula fuerte con la posibilidad de que en junio se cierre un turno, lo que podría poner 200 empleos en riesgo. En tanto, en distintas firmas de Techint hay suspensiones.

La CAA afirmó que “la producción de tubos para la industria energética continúa trabajando a un bajísimo 30% de su capacidad normal” y aprovechó para quejarse por los gasoductos troncales de Córdoba, donde las empresas adjudicatarias sufrieron fuertes presiones para comprarle a Techint, aunque dos de las UTE ganadoras de la licitación tienen obligación de comprar producción china.

Como explicó LPO, Techint contó con el respaldo de la Casa Rosada que forzó al Gobierno de Córdoba a abrir una negociación para que las adjudicatarias compren al menos el 50% de tubos nacionales. Pero también la firma de Paolo Rocca tuvo que bajar los precios a la mitad: de 2.500 dólares la tonelada de tubos los bajó a 1.300 dólares para competir con los chinos. En Córdoba, calculaban que el sobreprecio les costaría 52 millones de dólares.

El factor China

La CAA es parte de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), que lleva adelante junto a asociaciones de Estados Unidos y Europa una fuerte campaña de presión a China para que reduzca la sobreproducción de acero (subsidiada por el Estado), que inunda los mercados a costos sospechados de dumping.

El tema fue motivo de una dura discusión el mes pasado en la OCDE, donde la mayoría de los gobiernos presionaron a Pekín para que recorte su producción de manera drástica. La UE y EEUU además iniciaron investigaciones por dumping y producción subsidiada contra empresas chinas. Al mismo tiempo, países como Australia impusieron subas arancelarias a la producción de China, algo que ya aplicaron en algunos productos la UE y EEUU. En México se analiza subirlas.

Básicamente, lo que exigen estos países y las asociaciones es que ningún Gobierno subsidie la producción de acero o fomenten inversiones destinadas a expandir la capacidad siderúrgica. Pekín se negó a firmar ese compromiso y culpa a las economías occidentales por la caída de la actividad industrial. China, que produce el 50% del acero mundial, tiene una sobrecapacidad instalada de alrededor de 400 millones de toneladas.

No obstante las quejas de Techint, en el caso argentino la situación todavía no es tan compleja como en otros países de América Latina donde el ingreso de productos chinos es mucho mayor y a precios mucho más bajos que aquí, donde los controles a las importaciones son mayores, pese a que el año pasado el ingreso se disparó.

Según los últimos datos de Alacero, en el primer trimestre las compras de acero a China cayeron 33% en toda América Latina, donde en total se importaron 1,8 millones de toneladas. El año pasado apenas habían crecido 1% respecto al año 2014, lo que marcaría que la tendencia va hacia una reducción importante.

En el caso argentino, los datos de Alacero revelan que en el 2015 fue el país de la región donde más se incrementaron las importaciones: 305%. Sin embargo, Argentina apenas tenía un 2% de las ventas de China a América Latina, dominadas por Centroamérica, Chile, Brasil, México y Perú.

Pero en 2016 la situación cambió y los primeros datos indican que en enero y febrero las importaciones cayeron 89% y, según Alacero, la participación bajó al 1%. Pero además, en el país los productos chinos ingresan a precios muy superiores al resto de la región y el mundo.

En el primer trimestre, los aceros planos ingresaron a U$S 974 la tonelada (el segundo más caro de la región), los productos largos a U$S 736 la tonelada (el más caro de la región), y los tubos sin costura a U$S 1634 la tonelada (el segundo más caro de la región). El promedio de América Latina es de U$S 455, U$S 321 y U$S 751, respectivamente, para esos tres grupos de acero.

Fuente: La Politica Online