El empresario mendocino Enrique Pescarmona, presidente del holding metalúrgico IMPSA, causó polémica al hablar ante pares en un seminario sobre energía en el que apuntó contra los planes sociales, que consideró “retrógrados” y llevan, según aseguró, a que “chicas de 14 años queden preñadas por unos mangos”.

El empresario desarrolló su discurso con loas al Gobierno de Macri y con un detalle de lo realizado por su empresa, no sólo en Mendoza sino también en países vecinos, como Brasil, en particular de un proyecto en la ciudad de Recife, donde, según dijo, logró formar empleados que, “al año, trabajaban como si fueran normales”.

Esas palabras generaron un murmullo de incomodidad en el auditorio, que, luego, presenciaría cómo el empresario apuntó contra el “asistencialismo”.

“No sirve, retrógrado”, aseguró Pescarmona sobre el asistencialismo. “Las chicas de 14 años se preñan para tener un bebé y que les den unos mangos”, agregó, yéndose ya completamente al pasto.

El presidente de Impsa realizó estos comentarios en el marco de un encuentro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) sobre “Inversión para el desarrollo”, que tuvo como tema “La energía como motor para el crecimiento”, en el Auditorio de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, en el barrio porteño de Recoleta.

Luego, al ser abordado por la prensa, Pescarmona evitó referirse a ese tema y prefirió señalar que los trabajadores “inempleables” se pueden formar al cabo de “un año de capacitación, como hicimos en Brasil”.