“No se sinceramente el peso que puede tener la palabra de uno frente a la sociedad.
Se que la tuvo en el senado por la ley igualitaria.
Se que la tuvo cuando use “un dedo en el culo” en otra carta y programas con la única intención de ayudar a prevenir el cáncer de próstata del que yo había padecido sintiendo que si uno dijese: Hacete un indígeno prostático o un tacto rectal muchos muchísimos pensarían que estoy hablando de un sandwich.
y parece que acá en lo de mi hartazgo también se movió la cosa.
No cesan de llamarme de programas e invitaciones a la televisión.
Tal vez porque expresó cosas que muchos ciudadanos pensamos y tal vez porque muchos no están de acuerdo o parcialmente.
Debo aclarar que en ella ,como siempre, digo lo que pienso.
No tengo por que no hacerlo.
Y estoy harto de que me traten de usar, no por el sentido de lo dicho, si no porque es polémico.
Lo fueron cada una de las tres cosas que mencioné.
En la primera dedique dos meses a hacer notas desde las 5 de la mañana hasta medianoche.
Y hubiese seguido porque defendía una postura frente a una sociedad que en gran mayoría no la apoyaba.
En el segundo porque consideré que mi porte era algo que podría servir para ayudar para la prevención del cáncer.
Y la de ayer porque me expresa como ciudadano.
Como tal, repito, al no estar en dictadura, tengo el derecho a hacerlo.
Lo hice en mi facebook.
Las cosecuencias de estas posturas no las mido y puede que sean suerte de bombas.
Pero pareciera que si tiene peso..
Luego pareciera que se convierten en boomerangs en donde me planteo: ¿para que lo hiciste? ¿no es mejor seguir con tu obra, disfrutar tu parque, tus perros?
¿Para que te metes en un lío?
No escribas. Dejate de joder.
Quizás tengan razón.
Pero no puedo.
Será la herencia familiar, padre peleando contra el fascismo a los 19 años y bla bla bla.
Y llegar a este nuestro país a mis dos años y ellos enamorarse de él y nunca mas dejarlo cuando en su época de gloria cuantas veces les propusieron hacer teatro en España, cine y mas.
No quiseron.
Yo tampoco.
Me da igual mis obras se estrenen en Madrid o en Méjico.
No está mal.
Pero prefiero mis giras por mi país.
Y es así.
Voy a cumplir 69 años, no sé cuando me iré.
Casi lo supe si el cáncer hubiese devastado mi cuerpo.
A esta altura ¿me debo callar?
No es cierto no, hablé y estando de acuerdo con el anterior gobierno.
Recuerdo una de las primeras cuando Kirchner no recibió a la reina de Holanda y en radio , no daré nombres, expresé que estaba en desacuerdo ya que el presidente me representa y su obligación, creo, es el de estar en los lugares que su investidura le impone.
Se armó en ese programa un gran revuelo.
Por lo cual, y mis padres son duda, escribo. digo.
Seguramente muchos no estarán de acuerdo con mis posturas.
Esta bien, respeto eso a ultranza.
Mas jamás podrán decir, aunque algunos pretenden endilgarme que yo he sacado provecho de los gobiernos (y río) que yo me he aprovechado ni haber sacado un céntimo de esos ni de este gobierno ni de los anteriores.
Todo lo he hecho con absoluta conciencia y lucha desde la dignidad y la ética.
Mas al opinar se mueven las aguas.
De joven, nunca supuse que mis opiniones me brindarían tal satisfacción.
Lo volveré a hacer porque esta en mi ADN-
Lo volveré a hacer porque es mi derecho.
Lo volveré a hacer porque es lo que puedo dejar,(ademas de mis obras), a alguien en el futuro.
Lo volveré a hacer a pesar del miedo posterior al enfrentarme a lo dicho.
Soy humano y lo siento.
Pero lo volveré a hacer y a pesar de las propuestas, no aceptadas de ninguno, de partidos políticos de involucrarme con y, obvio a favor de ellos por mis dichos.
Lo volveré a hacer porque respeto las decisiones de otros de sí hacerlo, en tanto y en cuanto sienta que debo volver a hacerlo.
Pienso en las acusaciones de Lilita y siento que lo mio es Walt Disney.
Veo que no lo es.
Y me siento orglloso, estén o no estén de acuerdo.
Gracias, siempre muchas gracias por acompañarme de acuerdo o no”