Alejandra Gils Carbó fue una de las principales beneficiadas del recrudecimiento de la pelea entre Ricardo Lorenzetti y Elisa Carrió, que ayer alcanzó su máximo voltaje con una carta documento del presidente de la Corte y un pedido de juicio político de la diputada.

Esta última presentación recaerá en la Comisión de Juicio Político de la Cámara baja, presidida por el macrista Álvaro González, cuya misión para este año era avanzar con las denuncias contra Gils Carbó.

Según pudo saber LPO, ayer, ni bien Carrió ingresó el proyecto para enjuiciar a Lorenzetti, gestionó una reunión de Comisión para acorralar al presidente de la Corte y a la Procuradora en un solo acto.

Sus pares macristas le hicieron saber que ahora preferían mantenerla cerrada antes que permitirle despotricar contra Lorenzetti por cadena nacional. Sucede que el Gobierno no está para nada convencido que le convenga desatar un conflicto institucional con el presidente de la Corte Suprema y esta situación termina beneficiando a la kirchnerista Gils Carbó.

No es la primera vez que una acción de Carrió termina siendo funcional a la Procuradora y la protege de un ataque del Gobierno: En octubre del año pasado Lilita frenó el tratamiento de la reforma del Ministerio Público que iba a licuar su poder y limitar su mandato, como un paso previo a forzar su salida.

Hasta hace un mes, la orden de Mauricio Macri era impulsar los pedidos de juicio político contra la procuradora, aun sin los votos para imponerlo en el recinto. Buscaba desgastarla y exponer a los sectores de la oposición que la protegieran.

Una de las presentaciones contra Gils Carbó fue de Carrió, que la acusó por la designación irregular de fiscales, supuestamente cercanos al kirchnerismo.

El otro pedido lo hizo el presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad, Guillermo Lipera. Diputados funciona como sala acusadora en un juicio político, pero sólo puede aprobarlo con dos tercios, o sea, 172 votos.

Macri se conformaba con mirar por televisión a los diputados kirchneristas defendiendo a la procuradora, pero no sólo deberá posponer ese deseo sino que tal vez deba escuchar a Carrió pedir desde su banca destituir a Lorenzetti.

La primera sesión ordinaria del año está convocada para el miércoles 19 de abril, con un temario preparado para alentar la polarización con el kirchnerismo, estrategia electoral diseñada por Marcos Peña y Jaime Durán Barba.

Los únicos proyectos en carpeta son el repudio al fallido autogolpe de Venezuela y la creación de un instituto de Calidad Educativa, rechazado por Hugo Yasky y Roberto Baradel. Carrió podría arruinar todo de arranque.

También puede acorralar al macrismo en Comisión de Juicio Político: si Álvaro González insiste en no convocarla, el reglamento le permite pedirla con tres firmas y reunirla con un tercio de sus miembros para sesionar en minoría. Sería su ruptura total con sus pares de Cambiemos.