El juez federal Ariel Lijo envió un oficio a la Cámara de Diputados para pedir “registros fílmicos y taquigráficos” de la exposición de Oscar Aguad en la Cámara de Diputados el 21 de febrero, cuando justificó el acuerdo por el concurso de Correo Argentino S.A., concesionada por el Grupo Macri, que definió como una empresa insolvente.

Aguad concurrió ese día a la Comisión de Comunicaciones tras el primer dictamen de la fiscal Gabriela Boquín que consideró “abusivo” para el Estado ese acuerdo, por permitirle a Sideco y Socma, empresas de los Macri, un ahorro estimado de 70 mil millones de pesos.

Como explicó LPO, el viernes en otro dictamen Boquín denunció a los directivos de Correo Argentino S.A de vaciar un capital remanente de 14 mil millones de dólares en beneficio del Grupo Macri.

Esos datos encendieron la alarma de Lijo, que investiga a Aguad en la causa 1604/2017 por presunto “incumplimiento de autoridad y violación de los deberes de funcionario público”.

En su exposición ante los diputados, el ministro justificó haber aceptado la oferta de Correo Argentino S.A. en el concurso de acreedores por considerarlos un “deudor insolvente” y “sin recursos”, frases que ya había repetido en los medios.

Se basaba en que la empresa demostraba no tener recursos para hacer una oferta mejor y si no aceptaba su oferta debía continuar el juicio, con la consecuente licuación de intereses.

Y ante la supuesta insolvencia de los Macri, Aguad dijo que era aún menos conveniente pedir la quiebra de la empresa porque no había activos para liquidar.

También dijo que Macri seguramente conocía el acuerdo, aunque él no lo haya informado; y que la causa no volvería a fojas cero, como había anunciado el presidente.

Lijo quiere leer bien la declaración del ministro en el Congreso y constatar su veracidad con los elementos aportados en el reciente dictamen de Boquín, que hace una cronología de los fondos de la concesionaria cuando entró en concurso en 2001.

Cita un depósito de 13 millones de dólares en Lehman Brother, más alrededor de 1,4 millones de dólares en BNP Paribas Asset Managment, para concluir que al 30 de noviembre del 2003 tenía un capital de alrededor de 14 millones de dólares en el exterior.

Ese dinero, según Boquín, luego se transfiere en parte al Banco Ciudad, se invierten en bonos y otros títulos y hasta en el proyecto del auto chino de Franco Macri, para llegar a junio del 2012 a acumular unos 52 millones de pesos.

Con estos datos, la fiscal concluye en que el padre del presidente fue desviando el dinero a otras cuentas de su Grupo para vaciar la empresa, mantener su estructura residual y hacer inversiones que eviten la desvalorización del capital remanente.

“Es de señalar que Correo Argentino SA actuó en beneficio exclusivo de Socma Americana SA”, dice la fiscal en su dictamen y denuncia que la empresa concursada “privilegió sus intereses (los de Socma) por sobre los intereses de la masa de acreedores”.

Con esos datos, Aguad deberá justificar si considera aún que Franco Macri como un deudor sin recursos. Y si estuvo bien aceptar su oferta.

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