El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses está en el ojo de la Justicia. Luego de las tres denuncias que derivaron en el allanamiento que el juez federal Claudio Bonadio ordenó la semana pasada en ocho dependencias del Estado, ahora se suma una nueva denuncia de los diputados Elisa Carrió y Fernando Sánchez (Coalición Cívica-ARI), y la ex legisladora Fernanda Reyes contra el uso de esos fondos durante el kirchnerismo.

Los tres referentes de la Coalición Cívica presentaron este martes una denuncia penal contra el Comité Ejecutivo de Fondo de Garantía de Sustentabilidad durante el período 2010-2015 integrado entonces por el ex titular de la Anses, Diego Bossio y el ex ministro de Economía, Axel Kicillof, junto con Emmanuel Antonio Álvarez Agis, Pablo Julio López, Juan Carlos Pessoa, Hernán Lorenzino, Roberto Feletti, Santiago López Alfaro y Adrián Cosentino. La acusación recayó en el juzgado federal número de Sebastián Ramos y la fiscal Paloma Ochoa.

La denuncia se basó en base a un trabajo interno que realizó la actual conducción de la Anses a cargo de Emilio Basavilbaso, a pedido de la Sigen. Luego en base a un pedido de acceso a la información Carrió y sus colaboradores accedieron al estudio, que finalmente dio base a la demanda.

La denuncia cuestiona que se haya elegido depositar parte de los fondos del FGS en cuentas a la vista del Banco Macro y estima que se perdieron oportunidades de inversión por unos 280 millones de pesos.
En el escrito Carrió sostiene que “si bien durante toda la gestión existieron depósitos a la vista en diversos bancos, principalmente en entidades públicas” se observa que “en el segundo cuatrimestre de 2015 hubo un inédito crecimiento en los depósitos en cuentas a la vista en el Banco Macro”.

Esto indica, según la denuncia, que la “preferencia arbitraria hacia esta entidad adquiere un evidente carácter delictivo que llega a su punto máximo en noviembre de ese año cuando en la asignación de los depósitos a la vista del FGS, el Banco Macro superó incluso al Banco Nación con una participación del 34% en el total de las disponibilidades del FGS en cuenta corriente”.

“Esta arbitrariedad ya había sido observada en el manejo de los plazos fijos respecto a años anteriores, algo cuestionable en términos políticos y administrativos”, agrega la denuncia.

Carrió, Sánchez y Reyes estimaron que esto generó “un costo de oportunidad al FGS en el segundo semestre del 2015 de aproximadamente 280 millones de pesos si se toma en cuenta la tasa de referencia de instrumentos de corto plazo en los cuales estas disponibilidades podrían haber sido invertidas”.

Además, estimaron que “que se perdieron alrededor de 1.000 millones de dólares entre 2010-2015 tomando en cuenta todas las disponibilidades en diversas cuentas a la vista”.

En el escrito presentado por Carrió se agrega que la cuenta corriente del Banco Macro “mantuvo entre enero de 2012 hasta el primer semestre del 2015 un saldo promedio de 780 millones de pesos sin grandes alteraciones pero a partir del segundo semestre se triplicó este promedio con un pico máximo en noviembre del 2015 casi cinco veces superior al de años anteriores cuando llegó a 3.764 millones de pesos”.

Fuerte respuesta de Bossio

Una vez que la denuncia se difundió en los medios, Bossio no demoró en responderle a Carrió a través de un escrito que combina argumentos político y técnicos. El diputado sostuvo que la denuncia es producto de la “ignorancia o mala fe” de la líder de la Coalición Cívica y aventuró que se trata de una cortina de humo con la que correr el foco de las irregularidades por las que está siendo investigada la actual conducción del FGS y que llevó a Bonadio a allanar el organismo, la semana pasada.

“Lo relevante en la mentira no es nunca su contenido, sino la intencionalidad de quien miente”, comenzó el escrito de Bossio citando al filósofo francés Jaques Derrida. En este documento señaló que fue el mismo gobierno de Macri, mediante la Jefatura de Gabinete, quien respaldó en su informe Nº 100 lo actuado por el FGS durante el kirchnerismo, al igual que una serie de auditorías llevadas a cabo por la oposición, durante su gestión en la Anses.

​ “La errónea o deliberada equivocación parte de no saber o de mentir”, resumió Bossio en su respuesta (Ver archivo adjunto) en la que contextualizó la denuncia de Carrió como parte de “su tendencia a desbocarse cada vez que se siente acorralada o fuera del protagonismo que pretende”.

Además consideró que, como sus recientes “andanadas incluyeron sin nombres a círculos del propio Gobierno al que representará en las elecciones. La deben haber retado y exigido que al menos amplíe el espectro para que en su pretendido estanque de barro ingresen mas actores”.

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