Sin dudas que las próximas horas serán claves para el futuro de la procuradora, quien se encuentra al borde de un juicio por la irregularidades en la compra del edificio del Ministerio Público Fiscal.

Fiel a su estilo, Carbó sostuvo que resistirá en su cargo y no cederá ante las necesidades del Gobierno, quienes buscan desplazarla de su cargo. “No voy a renunciar, nunca se me pasó por la cabeza”, dijo la funcionaria.

A su vez, la abogada argumentó que, si necesita realizará acciones judiciales. “Yo no puedo acatar un acto de esa invalidez porque expondría a los fiscales a que fueran destituidos por decreto”, cerró en su firme postura para continuar en el cargo.