El Gobierno de Mauricio Macri ya tomó la decisión de avanzar con la reforma tributaria que negocia el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, con los gobernadores de cara al Pacto Federal Fiscal. El proyecto de ley será presentado en la Cámara de Diputados luego de las elecciones y, según estiman en el Gabinete, la nueva ley debería estar aprobada a más tardar a principios de 2018.

Como dejó traslucir esta mañana Macri en su visita a la provincia de Córdoba, el foco de la reforma estará en la reducción del impuesto sobre los Ingresos Brutos por considerarlo uno de los más distorsivos y problemáticos para las exportaciones. Es que este impuesto no solo genera una imposición en cascada, en la medida en que se cobra sobre cada eslabón de la cadena productiva, sino que además en algunas provincias tiene una alícuota más elevada para productos provenientes de otras, de forma tal que se constituye en una suerte de “aduanas internas” entre provincias, lo cual es inconstitucional.

Fuentes del Gobierno confiaron a LPO que Ingresos Brutos resulta en un encarecimiento de entre 7 y 8 puntos porcentuales del valor final de las exportaciones.
Puntualmente, fuentes del Gobierno confiaron a LPO que, de acuerdo a sus estimaciones, este impuesto resulta en un encarecimiento de entre 7 y 8 puntos porcentuales del valor final de las exportaciones industriales y agroindustriales, el equivalente a una devaluación de $1,30 sobre la cotización actual del dólar.

Pero las provincias no están dispuestas a renunciar a su principal fuente de ingresos sin obtener un ingreso equivalente por otro concepto. Para Misiones, este impuesto representa el 80% de la recaudación y, para la Ciudad de Buenos Aires, la relevancia es del 70%.

Esto ya se lo adelantaron al secretario de Política Económica, Sebastián Galiani, los senadores y diputados en mayo cuando fue a la comisión bicameral y le marcaron la cancha: las provincias tienen más gastos en salarios que el Estado nacional porque tienen la responsabilidad de proveer educación y salud públicas. Por lo que, a menos que tuvieran ingresos equivalentes por otros medios, no iban a desfinanciar las cajas provinciales.

Este miércoles la pulseada de hizo pública en medio de la conferencia de prensa conjunta que dieron Macri y el gobernador cordobés Juan Schiaretti. Mientras el presidente instó a la provincia a reducir la alícuota de este impuesto para los créditos hipotecarios, rápido de reflejos el gobernador tomó el micrófono y le retrucó: “Que Nación le devuelva a la provincia todo lo que le corresponde a la provincia, que hace 30 años se viene quedando la Nación. Y ahí seguramente las provincias vamos a bajar los impuestos”.

Schiaretti le retrucó a Macri cuando Nación le devuelva a las provincias todo lo que le corresponde, ‘ahí seguramente las provincias vamos a bajar los impuestos’.
Y si bien este intercambio generó risas entre los ministros que acompañaron al presidente, el que seguro no se rió fue Schiaretti, quien lo acusó a Macri de desconocer la realidad, ya que la provincia de Buenos Aires cobra una alícuota más alta de Ingresos Brutos: “Se vuelve a equivocar el presidente Macri o él está mal informado o no quiere ver la realidad. Él vino ayer a Córdoba a hacer un acto de campaña política y dijo cosas que no son la verdad”, aseguró el gobernador cordobés. “Los que tienen los impuestos de ingresos brutos más altos son justamente los distritos en los que gobierna Cambiemos”, afirmó el mandatario cordobés.

Otro punto crucial de la reforma que impulsa Macri son los impuestos municipales. En particular, en buena parte de los municipios, las tasas de seguridad e higiene para las empresas están atadas a la facturación y no a la prestación -como sí sucede para los hogares que pagan en función del metraje cuadrado o el frente de las propiedades-. De esta forma, estas tasas se convierten en un encarecimiento para las empresas en la medida en que más producen. Por eso, Macri confía que cada gobernador pueda replicar un pacto fiscal con sus municipios que reordene sus imposiciones.

Lo que las fuentes del Gobierno no supieron precisar son los ingresos alternativos que darán para que las provincias no se desfinancien. De momento, la iniciativa con más respaldo es la de remplazar a los Ingresos Brutos por un IVA provincial. Pero la apuesta de Macri pasa principalmente por un incremento del PBI que permita aumentar la recaudación.

Como adelantó LPO, los otros gravámenes que el Gobierno busca modificar con esta reforma tributaria son el IVA y el impuesto a los Sellos -impuesto al cheque-, ambos coparticipables y también señalados como los responsables de la falta de competitividad de los productos argentinos.

Hasta ahora, la reforma tributaria propuesta no contempla la redefinición de la Ley de Coparticipación ni una revisión cabal del sistema tributario. Por el contrario, en sintonía con el gradualismo de Cambiemos, parece una primera reforma a ser perfeccionada con otras revisiones complementarias.

Copyright La Politica Online SA 2017.