En el campo los productores no salen de su asombro dado que con el comienzo del presente mes de agosto se oficializaron dos resoluciones oficiales que, por un lado, incrementan costos y, por el otro, generan una nueva traba burocrática.

Es que, mediante la resolución RG 4040, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) incrementó a partir de este martes un 200% el precio de los permisos de exportación pasándolo de 10 a 30 dólares.

Sin embargo, eso no es todo, como existe otra medida anterior de similares características (RG 2573/09) se cobra un canon adicional de 28 dólares en concepto de “digitalización y conservación” por cada declaración de destino. Es decir, si a los primeros 30 dólares se le suman los 28 dólares heredados de la gestión anterior, el costo de los permisos de exportación (o ex ROEs) se ubica actualmente en 58 dólares y/o $1.044 (con un tipo de cambio a $18).

“No se puedo creer; mientras Macri nos elogia por el récord de la cosecha y nos alienta a invertir más, la carga impositiva sigue aumentando”, apuntó a LPO esta mañana un productor decepcionado por la falta de reacción de los dirigentes rurales.

En rigor, algunos productores están molestos por el tono excesivamente oficialista del discurso del presidente de la Sociedad Rural (SRA), Luis Miguel Etchevehere, en el marco de la inauguración oficial de la exposición de Palermo.

Cabe mencionar que el aumento en el precio de los permisos de exportación es una medida que ya había sido postergada en mayo pasado, cuando el Gobierno resolvió suspenderla por las críticas que recibió. Esta suspensión por 90 días finalizó en las últimas horas, por lo que esta nueva carga entró en vigencia plena. No es la única resolución de la AFIP que recibió una suspensión. Una medida similar que aplicaba un impuesto a las Ganancias para la compra de acciones de empresas en manos de extranjeros fue dejada sin efecto por 180 días en julio, luego de que se cayera la bolsa y se disparara el dólar. La reinstauración del nuevo permiso de exportaciones sienta un precedente que alerta también a los inversores extranjeros.

Por otra parte, este martes también comenzó a regir la obligación de inscribir a los campos destinados a la producción agrícola en el nuevo “Registro Fiscal de Tierras Rurales Explotadas” creado recientemente por la AFIP. La norma establece que el propietario deberá inscribir su campo en dicho registro y pagar un impuesto a las Ganancias del 28%, lo que derivaría en una suba de los alquileres a los miles de productores que arriendan tierras.

“Los productores van a tener que salir corriendo para presentar información con toda la problemática que va a significar este nuevo aplicativo”, advirtió el especialista tributario, Marcelo Maroevich, en el marco de una jornada de actualización.

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