La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, negó que haya habido más demora en el escrutinio provisorio de la PASO en la provincia que en anteriores oportunidades y se amparó en que “no es la primera vez” que se atrasa la carga de datos en el distrito, algo que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, había dicho que esta vez no iba a pasar.

Vidal marcó la línea oficial de cara al conflicto por la demora y aprovechó para pedir que se implemente el voto electrónico. En el mismo sentido habló el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, que aseguró que “Cristina no tiene memoria”.

“La manera de resolver esto es el voto electrónico. Hoy los mismos que se quejaban anoche de la demora en la carga, son los que no votaron en el Senado el voto electrónico. Le deben dar una explicación a la ciudadanía”, advirtió Vidal.

Sin embargo, la propuesta ya fue rechazada en el Senado por decisión de la mayoría de los gobernadores peronistas que consideran al voto electrónico, incluso más susceptible de permitir la manipulación de resultados vía hackeo. Y no se trata de una desconfianza local, en el mundo está en retroceso y países como Alemania y Holanda que lo utilizaban, lo dejaron sin efecto por su vulnerabilidad y volvieron al voto papel.

En una conferencia de prensa que brindó este lunes al mediodía, Vidal recordó que en 2015 el escrutinio se suspendió a las 5.40 de la madrugada con el 95,4 por ciento de las mesas escrutadas y hoy se suspendió a las 6.45 con 95.68 por ciento de las mesas computadas.

Lo que dijo Vidal es cierto, pero el kirchnerismo denunció que se manipuló la carga para dejar afuera las mesas final del Conurbano Sur donde Cristina hizo la mayor diferencia y según los telegramas que manejan la ex presidenta se termina imponiendo por más de dos puntos (ver recuadro).

En el kirchnerismo apuntan al asesor presidencial José Torello como el hombre detrás de la maniobra, asistido por el antiguo director Electoral del kirchnerismo, Alejandro Tullio, que el macrismo recicló como director del Correo.

Vidal marcó la línea oficial ante el papelón del Correo: Esto se soluciona con voto electrónico. El mismo que los gobernadores peronistas rechazan porque lo consideran incluso más permeable al fraude.
El bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ ya había denunciado el último martes “serias irregularidades” que podrían afectar la transparencia en los procesos de control de las elecciones.

En una conferencia de prensa del presidente del bloque, Héctor Recalde, junto a los diputados Eduardo “Wado” De Pedro, Rodolfo Tailhade y Teresa García blanquearon una serie de preocupaciones que -aseguraron- comparten con otras fuerzas políticas de cara a las PASO.

“Tanto el representante del Estado como el del Correo tienen antecedentes como funcionarios CEO de Socma, Sociedad Macri. Son Jorge Irigoin, presidente del Correo Argentino, y Ricardo Viaggio, director general de Indra”, dijo Recalde, mientras que denunció además que se les viene negando información sensible en torno al software que Indra utalizaría para el recuento provisorio.

En ese sentido, Recalde había afirmado que la preocupación tenía que ver “con la graduación con la que se da la información, que puede producir en algunos bloques el efecto desaliento, lo que desanima la consecución de la fiscalización”.

La gobernadora se encargó de resaltar que que Cambiemos hizo “una gran elección” PASO en el territorio provincial, ya que sobre “un total de 135 municipios, 101 nos acompañaron con su voto”, pero advirtió que “todavía falta” y no se atrevió a ratificar el triunfo de Esteban Bullrich.

“El cambio creció, tuvimos 5 puntos más arriba que en agosto de 2015”, indicó la gobernadora provincial, respecto a las elecciones que se hicieron ese año.

Durante una conferencia de prensa, agradeció el apoyo “incondicional” del presidente Mauricio Macri en este proceso electoral legislativo, donde hay una paridad entre Cambiemos y el frente Unidad Ciudadana de Cristina Kirchner.