Marcos Peña brindó su informe de gestión en el Senado y como era de esperar chocó con los kirchneristas por la desaparición de Santiago Maldonado, aunque ninguno logró moverlo de su férrea defensa a Patricia Bullrich, los gendarmes y su jefe de Gabinete Pablo Noceti, que este miércoles quedó en una situación muy comprometida.

“Respaldamos a la ministra”, afirmó sin vueltas en un duro cruce con el senador kirchnerista Ruperto Godoy y aseguró que “con los elementos que hay, es irresponsable atacar a la Gendarmería como institución”.

“No hay ninguna objeción al Ministerio de Seguridad en cuestiones de procedimiento y acción. El debate es por declaraciones”, minimizó el jefe de Gabinete, que eligió responder todas las preguntas juntas sobre Maldonado, siempre en línea con el respaldo a Bullrich.

Dijo que no entrará en una polémica con la familia de Maldonado, crítica de la ministra, pero insistió en que Noceti no formó parte del operativo, pese a que aparecieron fotos, testigos y hasta un informe de la propia Gendarmería que lo demuestran. Además, del testimonio del ministro de Gobierno de Chubut, Pablo Duran.

Que haya una foto de Noceti hablando con un gendarme no significa que él haya conducido el operativo, afirmó Peña, en su defensa del jefe de Gabinete de Patricia Bullrich.
“Que haya una foto de Noceti hablando con un gendarme no indica que él haya conducido el operativo”, respondió a un riguroso interrogatorio de Virginia García, cuñada de Máximo Kirchner.

Tampoco aceptó que la desaparición del joven se trate de una “desaparición forzada”, como denunciaron las organizaciones de derechos humanos desde un comienzo y planteó en el último giro de la causa la fiscal Silvana Avila.

“El cambio de carátula no implica que hubo desaparición forzada, sino que se investiga una de las hipótesis más graves”, intentó justificar e insistió hasta el hartazgo que si aparecen elementos contra alguna fuerza de seguridad involucrada en un delito “no se encubrirá”.

Pero el cruce más duro lo tuvo con Godoy, uno de los mayores confidentes de Cristina Kirchner, que ya se cruzó feo con Bullrich, cuando la escuchó golpearse el pecho para defender a la Gendarmería, con su ya tristemente célebre frase: “Yo me la banco”.

El jefe de Gabinete no toleró que Gogoy lo acusara por la “falta de institucionalidad” y le recordara documentos sobre un supuesto primo suyo beneficiado con el blanqueo de capitales.

“Es un primo segundo mío que no conozco. Nunca vi en mi vida”, se indignó, pero reivindicó el blanqueo “que permitió pagar la reparación histórica a los jubilados”.

“Cristina Kirchner no aportó a la institucionalidad al no entregar la banda presidencial. Esa vez inauguró un eje discursivo de deslegitimación a la gestión de Macri. Nosotros ratificamos la idea de unir a los argentinos”, le respondió ante las acusaciones del senador de una supuesta utilización del gobierno de medios y periodistas afines para profundizar la grieta y “encender el odio”.

Godoy, ya sin el uso de la palabra empezó a gritar y obligó a intervenir a Gabriela Michetti, que no pudo evitar la discusión. “¡Esa es la intolerancia que eligió cambiar Argentina!”, lo chicaneó.

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