El célebre Café de los Angelitos del centro porteño y diez restaurantes fueron allanados esta tarde por la Gendarmería Nacional, en el marco de una causa por supuesto lavado de dinero proveniente del narcotráfico .

Así lo informaron hoy a DyN fuentes de la fuerza de seguridad y precisaron que los operativos se realizaban en procura de encontrar y secuestrar documentación de relevancia para la investigación judicial .

Además del Café de los Angelitos, ubicado en la esquina de avenida Rivadavia y calle Rincón, a dos calles del Congreso de la Nación, los uniformados y funcionarios judiciales realizaban allanamientos en otros diez restaurantes y cafeterías.

Los allanamientos fueron ordenados por el juez federal de Morón Néstor Barral para buscar documentación de interés para la causa.

También interviene Diego Iglesias, titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), fiscalía especializada en delitos complejos vinculados al tráfico de drogas que colabora en investigaciones de todo el país.

Mientras se realizaba el operativo, varias parejas de ancianos que habitualmente concurren al bar insistieron en ingresar al local, pero un gendarme les impidió el paso y les explicó que regresaran más tarde.

En junio de 2007 y tras quince años reabrió el emblemático Café que fue inaugurado en 1890, bajo el nombre de Bar Rivadavia. Constituyó durante más de un siglo el punto de encuentro de destacadas figuras nacionales pertenecientes a distintos ámbitos, tales como la cultura, la política, el deporte y el arte.

En este bar, Carlos Gardel estableció su “barra” a partir de 1912, cuando comenzó su carrera artística formando dúo con José Razzano, quien en 1944 compuso un célebre tango con letra de Cátulo Castillo titulado precisamente “Café de los Angelitos”:

En 1927, el café comenzó a ser frecuentado por muchos dirigentes políticos como Alfredo Palacios y Juan B. Justo, en tanto que otros personajes habituales fueron Osvaldo Pugliese, Cátulo Castillo y Aníbal Troilo.

Luego de sucesivas crisis económicas, en enero de 1992, sus dueños decidieron cerrar el negocio luego de 100 años de existencia y la casa quedó abandonada, deteriorándose a tal punto que se ordenó su demolición; en 2006 fue reconstruido y en 2007 reinaugurado.

Con información de la agencia DyN y Télam