Después de un complejo y accidentado arranque de su gestión, el intendente de La Plata, Julio Garro, viene de ganar la elección legislativa por el 48% de los votos. En un despacho que da a los jardines del Palacio Municipal, el intendente recibe a LPO para hacer un balance de los primeros dos años de gestión, plantear los desafíos que vienen y dejar en claro que está dispuesto a un segundo mandato.

Pero más que la elección, en el municipio todavía festejan la caída del Pata Medina, el líder de la Uocra que tenía varias obras paralizadas y atormentaba a los constructores. “Pasamos de recibir un promedio de 80 obras civiles anuales, a 109 en un solo mes”, explica Garro.

¿Esperabas un resultado electoral así?

Un resultado de esta magnitud se da por varias cuestiones. Siento que hay un aire que llegó a la ciudad para quedarse. Soy de los que creen en lo importante de escuchar a la ciudadanía en el sentido del mensaje que dan en una elección. El mensaje que los vecinos habían dado en 2015 fue a mi criterio muy fuerte desde lo político electoral. Y ahora vuelve a haber un mensaje muy fuerte de la gente. Y quizás mucha gente haya visto parte de lo que nos propusimos cambiar, otra gente quizás aún no le llegó el cambio, pero siguió apostando y confiando a este proyecto.

Encaraste una gestión a la que le costó muchos meses encontrar un rumbo. ¿Qué fue lo más difícil?

Lo más difícil fue la transición de un gobierno a otro. Yo sentía que la gestión anterior no se querían ir. En las protestas que tuvimos acá en la puerta del municipio había muchos funcionarios de segunda y tercera línea. No había trabajadores municipales, no había trabajadores de las cooperativas.

Pero hubo despedidos.

Nosotros no despedimos a ningún cooperativista, tampoco a los municipales. Sin duda se fueron los que cobraban y no venían a trabajar, pero todo lo que veíamos en la puerta era todo movilizado por la política.

Ellos nunca quisieron irse. Y eso nos costó porque nos distrajo, nos hizo perder tiempo, tuvimos que activar un músculo distinto al de la gestión y tuvimos que enfocarnos en solucionar problemas y conflictos permanentes.

Nosotros nos encontramos un municipio donde no había picaportes, no había bordeadoras. No había camiones, esto lo dije muchas veces y no lo quiero seguir reiterando porque es parte del pasado, pero antes de irse a los camiones les pusieron agua en los tanques de combustible y encendieron el motor. Nosotros arrancamos de cero y con un conflicto permanente de ex funcionarios que no querían irse. Eso hizo que todo cueste mucho mas.

Todo se empezó a encauzar este año.

Si, para nosotros fue clave que este el hecho de arrancar con las obras que estaban prometidas. Obras con fondos de Nación, de la Provincia y con fondos propios, de los platenses.

La Plata es una ciudad con características únicas. Después de La Matanza y Mar del Plata es la que sigue en términos de población. Es la capital de la provincia, es una ciudad administrativa. ¿Qué otras particularidades tiene?

La característica fundamental es que fue en su nacimiento una ciudad planificada, pensada y soñada, y que en todos estos años se hizo todo al revés. No hemos planificado, no diseñamos, no hemos sabido para donde crecer y de que manera, entonces hoy nos encontramos con una ciudad de casi 900 kilómetros cuadrados de territorio con muchas localidades donde no llegaron servicios básicos, donde no hubo un control de porqué crecer hacia un lado y no hacia otro.

Cuando miramos la ciudad desde arriba a través de los satélites nos damos cuenta de la cantidad de vacíos urbanos que tiene la ciudad, por falta de planificación.

¿Qué impacto tiene eso en el urbanismo?

Si dejas que un barrio crezca aislado y lejos de las otras zonas urbanas va a ser muy difícil que en un corto plazo esa zona tenga lo servicios necesarios. Y eso fue lo que pasó en los últimos años. No se planificó nada. Era lo mismo hacer un loteo en una zona que hacerlo en cualquier otra. Era lo mismo hacer un country en un lugar que hacerlo en otro.

Otro error fue no potenciar el crecimiento en altura en localidades como Villa Elvira o Los Hornos, no hablo de rascacielos pero sí de un concepto de integralidad. Todas las ciudades del mundo crecen hacia arriba porque se concentra mucha gente en un solo lugar. Eso facilita las cosas: el servicio llega una vez en a la puerta del edificio y listo. Lo mismo sucede con la recolección.

Esta ciudad no tuvo un concepto de crecimiento integral. No hablo de grandes torres, sino de buscar una línea media y que todo el municipio crezca hacia arriba integralmente. Eso no se logró y se saturó toda la red de agua y cloacas del Casco Urbano.

En qué ayudó la detención del Pata Medina al desarrollo de la ciudad

Te doy un ejemplo concreto: La Plata venía recibiendo un promedio de 80 obras civiles anuales. Un mes después de la detención de Medina ingresaron 109.

¿Obras de qué tipo?

Obras civiles, de particulares, edificios, duplex. En un mes hubo 109 carpetas nuevas de obra superando un año.

La Gobernadora me confesó que soñaba con que para marzo haya 400 nuevas obras civiles y vamos a lograrlo. Porque perdimos el miedo, el temor a los condicionamientos, a los aprietes.

¿Se va a discutir un nuevo Código de Ordenamiento Urbano?

Si, queremos pensar de acá a 2030 cómo vamos a crecer más allá de los intendentes que vengan. Necesitamos un camino claro. Nunca hubo un proyecto responsable de trabajo, todo lo que hubo fueron anuncios políticos de planes estratégicos que no se cumplieron.

Necesitamos un camino que nos guíe y que todos los que vengan sigan ese camino mejorándolo o perfeccionándolo. Pero tiene que haber un camino a seguir.

¿Cual va a ser el eje de ese nuevo ordenamiento?

La legalidad. Hoy el código actual está observado en un 40 por ciento por la Suprema Corte bonaerense. No concibo como intendente firmar un decreto en estas cuatro paredes firmando un loteo. El loteo tiene que pasar por el Concejo Deliberante y el desarrollador tiene que garantizar los servicios básicos.

¿Lo que está observado son la modificaciones puntuales que se le fueron haciendo a pedido de los constructores?

En gran parte si. Hoy nuestra ciudad tiene 80 loteos observados que están en la Justicia. Muchos tienen gente que compraron, edificaron y no pueden escriturar. No podemos permitir excepciones porque se lo tenemos que permitir a todos.

Pasada la elección de medio término, que es clave para un intendente en su primer mandato. ¿Qué es lo que sigue?

Lo más importante es esa enorme responsabilidad que nos dio la gente en octubre. Yo sentí mucha alegría porque la gente sigue confiando. Pero también sentí a la vez, una enorme responsabilidad, quizás mayor a la que sentí el día que me tocó ser intendente. Porque la gente está confiando en lo que estamos haciendo.

La gente también valora que haya un intendente, una gobernadora y un presidente que trabaje en un mismo sentido. Lo que viene ahora es una etapa de mucho esfuerzo. La gente confió en nosotros en 2015, vimos lo que hacemos y ahora siguió apostando para que le demostremos todo lo que vamos a hacer.

¿Le alcanza con un mandato para las trasformaciones que necesita esta ciudad?

Durante muchos años esta ciudad fue postergada en todos los niveles. Yo apunto a hacer un gran avance en la gestión en los primeros cuatro años. Quiero que en ese período recuperemos un 60 por ciento de todo aquello que perdimos en todos estos años. Si la gente luego considera que hace falta un período más para que eso continúe nos acompañará o me acompañará.

¿Entonces?

Lo veremos en el momento oportuno. Si hace falta más tiempo para seguir trasformando la ciudad no voy a ser yo quien plantee una continuidad sino la gente.

Pero no le saca el cuerpo a un segundo mandato

Yo no le saco el cuerpo a la responsabilidad que me dio la gente para seguir trabajando en esto. No me gusta defraudar a nadie. Si la gente ve en mí que éste es el camino, ahí estaremos trabajando.

Hicimos un esfuerzo enorme estos dos primeros años y vamos a redoblar el esfuerzo hasta el final de este mandato. Muchas veces descuidando cuestiones familiares. Pero si tenemos que seguir cuatro años más lo vamos a hacer porque la gente nos pone en ese lugar para eso.

¿Piensa en hacer cambios de gabinete?

No en cambios, pero sí en reacomodar funciones. Nos dimos cuenta que el Estado no necesita una gran estructura para que un expediente tarde 10 días en salir. Así que la idea es efectivizar eso. Ir hacia menos funcionarios, menos oficinas, menos burocracia y mucha más celeridad.

¿Por ejemplo?

Luego de la detención de (Juan Pablo ‘Pata’) Medina tenemos que hacer una reestructuración en el área de Planeamiento en la ciudad. Va a haber un crecimiento de inversiones en la ciudad por lo que el desarrollador se tiene que encontrar con un sistema terriblemente ágil, que sea aliado del inversor y que no sea un enemigo y un obstáculo.

Ahí necesitamos recursos humanos. Quizás saquemos personas de áreas que ya tienen un buen funcionamiento para que vayan a ese área. Pero no pensamos en cambios drásticos de gabinete, porque es difícil amalgamar un equipo y este equipo pasó los dos primeros años más complejos.

El presupuesto bonaerense que redactó Hernán Lacunza no incluye el Fondo de Infraestructura para Municipios. ¿Cree que debió incluirse?

Ese fondo fue una herramienta fantástica. La certificación de La Plata del fondo de 2017 está en un 80% y faltan dos meses para que termine el año.

La idea es devolver esa gratitud que nos da la provincia haciendo las obras, haciendo que las cosas sucedan. Porque también sé que hubo municipios que no invirtieron el fondo en obras y pusieron fondos a plazo fijo y que la gente no pudo ver los avances de crecimiento. Para nosotros fue muy útil, con un seguimiento muy claro por parte del gobierno en el sentido de ir controlando los pagos.

¿Pero crees que sea un problema que se deje de lado?

No veo un problema en que deje de funcionar porque las obras van a continuar y las inversiones van a seguir estando. Pero sí lamento que quizás algunos intendentes no hayan hecho las inversiones que soñaron los bonaerenses.

¿Como marchan las obras hidráulicas para impedir inundaciones?

Cuando nos hicimos cargo de la gestión nos encontramos con las obras paralizadas. No había pagos y ya estábamos en camino a la transición. Muchas obras no se habían iniciado y costó mucho dar el primer avance. Pero de apoco hubo una explosión de obras hidráulicas en la ciudad. Muchas fueron culminando, otras están en plena ejecución, otras -como los puentes- están por comenzar.

¿Cuándo estarían finalizadas?

Estamos pensando con la Gobernadora y las empresas que para mayo del año que viene, según el tiempo y las lluvias, estarían terminadas. Para esa fecha vamos a poder decirnos como platenses que las heridas que habían quedado de la inundación empiezan a cicatrizar. Para mi las obras son cicatrices de esa tragedia.

Vidal propone un pacto fiscal con los municipios y uno de los puntos es buscar un equilibrio en la cantidad de trabajadores municipales. ¿Cómo está La Plata en ese sentido?

Como te decía, nos encontramos con una cantidad de personal enorme. Los invitamos a que trabajen pero hubo 1.500 personas muy vinculadas a la gestión anterior que no quisieron y las dimos de baja. Ahí se achicó la planta de personal y prácticamente no creció en este tiempo.

Me parece perfecto que haya un pacto fiscal. Todos estamos obligados a bajar el gasto de Estado. Hacerlo más eficiente.

La Plata pareciera estar en estos días inmersa en una ola de inseguridad. ¿Cómo piensan detener esto y porque sucede?

Nosotros hicimos un enorme esfuerzo junto con la Provincia. No habíamos encontrado una buena policía, La Plata es un ejemplo de eso, donde hay casi una decena de comisarios presos, donde también se dio otra pelea con una parte del sindicalismo de la construcción, donde también se dio una pela con una parte de la Justicia.

Eso no es gratis. No es que quiera ligar a eso a este último hecho tan trágico y doloroso. Pero en el medio de todo, este aluvión de medidas para ordenar sistemas que funcionaban muy mal, en lo personal y me hago cargo de lo que pienso, aparecen células que están resentidas.

En esta ciudad había 296 cámaras cuando llegamos, ahora vamos camino a las 1.000 en menos de un año de ocho meses. Un centro de monitoreo nuevo y amplio en la rotonda de la autopista. También un SAME que también influye en mejorar la seguridad. Jerarquizamos Defensa Civil sabiendo de donde venimos con la inundación de 2013.

Pero evidentemente eso no alcanza.

Pusimos policías, móviles, cámaras. Lo que no podemos hacer es poner un policía por habitante y entiendo que hay que hacer un trabajo mucho más importante que más policías como trabajar mucho en la prevención, en la inclusión, en la Justicia, para la que hay que pensar en leyes mucho más dinámicas que en todo caso limiten a la Justicia, pero no limitar.

Estará de acuerdo si digo que la corrupción no es sólo un problema del kirchenrismo. ¿Cómo maneja eso dentro de su gobierno?

Siendo muy estricto, habrá denuncias en la justicia penal en caso que lleguen a aparecer. Se lo dije a todo mi equipo. El que toca un peso de la gente no sólo está afuera de la gestión sino que también será denunciado por el intendente en la justicia penal. Y así como yo quiero que sean controlados, también quiero que ellos me controlen a mí.

¿Cuál es la obra por la que te gustaría que sea recordada tu gestión?

Tengo más de una. Sueño con las que más nos dolieron: las hídricas. Sueño con un aeropuerto que es algo que venimos hablando y estamos trabajando para poder avanzar. Y también sueño con la conectividad del puerto. Tenemos un puerto que no puede operar porque los camiones no pueden llegar.