La Cámara de Diputados aprobó la reforma de mercado de capitales pero no incluyó el seguro a deudores hipotecarios, propuesto por el massista Marco Lavagna y avalado en comisión por el secretario de servicios financieros, Leandro Cuccioli.

Tampoco desechó la idea: los diputados de Cambiemos se comprometieron a sancionar una ley de seguros hipotecarios en marzo, basada en la propuesta de Lavagna.

“Es algo que ya teníamos en carpeta, pero tenemos que trabajar bien el año que viene”, anticipó a LPO Eduardo Amadeo, diputado del PRO y presidente de la Comisión de Economía.

Como explicó LPO, las Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), un índice del Banco Central que actualiza el capital adeudado en las hipotecas, creció más que la inflación y el dólar durante el último año.

Para proteger a los deudores, en su dictamen Lavagna propuso crear un fondo fiduciario de compensación hipotecaria (Focohi) para auxiliar a los deudores.

Curiosamente, una voz en contra en el recinto fue la de Diego Bossio, del Bloque Justicialista y habitual aliado del massismo hasta diciembre.

“La crisis de subprime en Estados Unidos fue diferente, porque se vendían letras de hipotecas otorgadas a personas insolventes. Acá eso no está pasando”, diferenció.

Completó su rapto oficialista cuestionando a José De Mendiguren por criticar el abultado endeudamiento externo. “El problema de Argentina es que hay déficit fiscal hace muchos años. Y eso se resuelve con deuda o emisión”, lo corrigió el ex Anses.

Como adelantó LPO, la reforma del mercado de capitales salió con retoques propuestos por Lavagna, como la promoción impositiva a los fondos inmobiliarios y una reducción de 30 a 15 días para convertir facturas en títulos ejecutivos.

“Es obvio que no se puede sostener el crecimiento del empleo sin inversión. El mercado de capitales de Argentina es el menos desarrollado de la región”, con un 12% del PBI cuando en Colombia es del 37%; en Brasil, del 40%; y en Chile, del 86%, recordó Amadeo en el recinto.

El proyecto busca alentar el mercado de capitales crea nuevos productos, como las letras hipotecarias en Uvas.

También modifica las regulaciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV), eliminado su posibilidad de intervenir empresas dispuesto en una ley de 2012, impulsada por Axel Kicillof. “Era un exceso”, se quejó Bossio.

Se iguala el tratamiento impositivo de los fondos comunes de inversión cerrados y habilita a crear otros más calificados y nuevos bonos de las empresas.

Y apunta a incorporar al sistema a las aseguradoras y a productos “derivados”, como aquellos que explotaron en la crisis hipotecaria de Estados Unidos.

El kirchnerismo votó en contra. “Bajo la máscara de un proyecto para beneficiar a las pymes, se trafican modificaciones que no van a tener otro resultado que la desregulación de los mercados financieros en Argentina. Han cerrado miles de pymes, y ahora dicen que las van a rescatar con nuevos instrumentos financieros”, protestó Kicillof.