El ex suboficial primero de la armada José Gómez sugirió que el submarino ARA San Juan extraviado pudo haber salido de la base naval de Mar del Plata “sin señales humosas o bengalas y con la radiobaliza no funcionando”.

La declaración le puso todavía más tensión a los familiares que este domingo marcharon por Mar del Plata y exigieron la presencia del presidente Mauricio Macri, que mantiene un extraño silencio, luego que la Armada confirmara que se decidió suspender las tareas de rescate, aunque se seguirá buscando el submarino.

El viernes por la mañana, algunos medios habían afirmado que Macri planeaba emitir un mensaje a los familiares y la población, ante la dramática decisión de la Armada, pero LPO pudo confirmar que esto no era así.

El único contacto que los familiares tuvieron con autoridades del gobierno luego que la Armada les dijera que se consideraba a los marinos fallecidos, fue una visita del ministro de Defensa, Oscar Aguad, que no terminó bien.

“El presidente Macri tiene que estar acá, porque la prioridad es esto, no el G20, hay 44 familias detrás de toda esta situación y alguien se tiene que hacer cargo”, dijo Marcela Fernández, esposa del suboficial Alberto Sánchez, uno de los 44.

En tanto que en declaraciones a La Nación, el ex suboficial Gómez vinculó la salida del ARA San Juan sin los sistemas básicos de seguridad -que aclaró le fue informado por fuentes militares pero aún no pudo comprobar-, con el sospechoso pase a retiro del ex jefe de la base naval de Mar del Plata, el contralmirante Gabriel González.

“Es comandante de la base de submarinos y rápidamente pidió el retiro. ¿Por qué lo hizo? Eso llama mucho la atención. Está diciendo que algo no se hizo bien”, dijo Gómez, destituido en 2010 tras denunciar defraudación y asociación ilícita en la reparación de media vida de los submarinos, entre ellos el ARA San Juan.

Por ese episodio fue recibido esta semana por Laura Alonso, presidenta de la oficina anticorrupción (OA), pero su hipótesis sobre fallas en la salida del submarino extraviado son parte del estudio que debe hacer el ministro Oscar Aguad.

Como reveló LPO la situación compromete tanto al gobierno de Cristina Kirchner por la presunta corrupción en la reparación del submarino; como al gobierno de Macri por contar con alertas de la Auditoria General, del propio Ministerio de Defensa y hasta del ex diputado Miguel Giubergia y no haber actuado en consecuencia.

Familiares de los tripulantes como María Rosa Castro, madre del jefe de operaciones del submarino ARA San Juan, Fernando Villarreal, exigen que la justicia investigue a fondo las irregularidades. “No voy a parar hasta ver presos a los responsables de la vida de mi hijo y sus 43 compañeros”, reclamó este domingo.

“Estamos abiertos a hipótesis pero si hay personas responsables de esta tragedia, de esta pesadilla que estamos viviendo, ellos son los que van a tener que rendir cuentas en la Justicia”, agregó Castro.

Y se refirió específicamente a Gómez por su extraña decisión de enviar la nave a Mar del Plata cuando supo de las averías, en vez de “mandarlos al puerto más cercano”.

“No sé quién dio esa orden, pero no voy a parar hasta ver presas a esas tres o cuatro personas responsables que se llevaron la vida de mi hijo y sus 43 compañeros”, anticipó.

Como explicó LPO, en 2008 el submarino ARA Santa Cruz tuvo una avería similar cuando se dirigía a Valparaiso, pero la entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, ordenó detenerlo y rescatarlo en Ushuaia ni bien se enteró.

El contralmirante de Mar del Plata nunca explicó por qué no actuó igual. Tampoco Aguad, quien no está claro si supo de las fallas de la nave antes que desviara el trayecto.