El Consejo de Política Monetaria del Banco Central, que preside Federico Sturzenegger, resolvió este miércoles dejar la tasa de interés de referencia en 27,25% en base a la suba de las proyecciones privadas de inflación reflejadas en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

Entre los analistas de la City consideran que con esta medida, el Banco Central traerá calma a los mercados locales que habían reaccionado con creciente aversión a los papeles de los emergentes y en particular los argentinos, haciendo disparar el dólar y caer el Merval debajo de los 30.000 puntos.

Esta calma a los mercados incrementa, sin embargo, la tensión con la Casa Rosada que aún insiste con la reducción de la tasa de interés al orden del 23% para dinamizar la economía y las exportaciones. Como explicó LPO en exclusiva, buena parte de la desconfianza hacia el peso se basaba en la incertidumbre que generó en Wall Street que Sturzenegger avanzara con bajas de tasas en un contexto de desancle de expectativas, desinflación estancada, cambio de metas de inflación y anuncios de aumentos de tarifas.

En efecto, desde julio del año pasado los datos de inflación “coquetean” con el 25% interanual -mientras la inflación núcleo (IPC Resto) hace lo mismo con el 17%- sin poder quebrarlo. Esto es, una vuelta a los niveles mínimos de la serie de inflación de los últimos cinco años -pueden tomarse los del IPC porteño a falta de datos confiables del Indec-.

A esta imposibilidad de quebrar el 25% interanual hace siete meses se suma que la baja de 150 puntos básicos implementada en dos partes desde el cambio de meta solo alejó más las expectativas de la nueva meta del 15%. Por eso, ya varios economistas consideran “abortadas” las metas de inflación y proponen tomar medidas más drásticas a la luz de la aceleración de expectativas y de suba de tarifas. En efecto, de acuerdo al último REM, como adelantó LPO, la inflación esperada se aceleró al 19,4% para 2018.

“Primó la cautela, es lógico. El Banco Central mantuvo la tasa sin cambios, en línea con lo que venía expresando el mercado. Por lo tanto, si el movimiento [de baja de tasas] ya era forzado desde el punto de vista del proceso de estabilización macroeconómico perseguido, ahora lo es mucho más”, dijo a LPO el economista Gabriel Caamaño de la consultora Ledesma sobre la decisión de Sturzenegger de hacer un alto en el proceso de baja de tasas inaugurado a principio de año.

Desde julio los datos de inflación “coquetean” con el 25% interanual -mientras la inflación núcleo hace lo mismo con el 17%- sin poder quebrarlo. A esta dificultad se suma que la baja de 150 puntos básicos alejó más las expectativas de la nueva meta del 15%.
“Cuando no sabés o no estás seguro sobre cómo termina de rearmarse el escenario, la primera opción es no hacer nada hasta tener más información que te permita decidir. Creo que es todo. El BCRA comenzó un flexibilización injustificada desde la evolución de la inflación y las expectativas y en el medio se ‘empiojó’ el contexto externo y el clima empezó a complicar la próxima cosecha. Ahora la lógica indicaría que, de no haber nuevos inesperados, segurían algunos días de calma”, agregó el especialista.

Como resaltaron varios analistas, esta vez el Banco Central volvió a poner de relieve las expectativas de inflación dejadas de lado en los comunicados previos. En efecto, en Comunicado de Política Monetaria -particularmente escueto- la autoridad monetaria destacó que: “La inflación esperada para 2018 aumentó de 17,4% a 19,4% para el nivel general y de 14,9% a 16,9% para el componente núcleo. En tanto, la expectativa de inflación creció de 11,6% a 13,5% para 2019 y de 8% a 9,1% para 2020. La inflación esperada para los próximos doce meses es de 18,6%”.

Y aunque los “signos mixtos” en uno de los Comunicados de Política Monetaria de enero no fueron suficientes para frenar la baja de tasas, esta vez el Banco Central los consideró relevantes para llamarse a la cautela.

“Dado que los indicadores de alta frecuencia muestran signos mixtos acerca de la evolución de los precios en las primeras semanas del año, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) considera que debe actuar con cautela. Con toda la información disponible, el BCRA decidió mantener su tasa de política monetaria, el centro del corredor de pases a 7 días, en 27,25%”, sostuvo el Comunicado antes de reiterar su compromiso con la meta del 15% para 2018.