Los guiños de Alberto Weretilneck a la Rosada no fueron suficientes y en Cambiemos ya tienen tres candidatos para pelear la gobernación en 2019 contra el peronismo de los hermanos Soria.

El gobernador, que no tiene reelección, enfureció al Gobierno nacional el año pasado cuando rechazó la instalación de una central nuclear en la provincia, pese a que había acompañado a Mauricio Macri a China para cerrar el acuerdo con la Zhongyuan Engineering Corporation. Por la resistencia que generó el proyecto en la sociedad rionegrina, el gobernador se vio obligado a enviar una ley para frenar la instalación de la planta nuclear, la quinta de la provincia, e incluso grabó spots oponiéndose a su construcción.

En el Ejecutivo aseguran que al ministro de Energía, Juan José Aranguren, aún no se le pasó la bronca: es que el Gobierno esperaba inversiones de 8 mil millones de dólares por la central.

Después de la bronca, Weretilneck ensayó un acercamiento con la Rosada y se puso al frente de la pelea con la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), cuando para el Ejecutivo era un tema de seguridad nacional.

El gobernador es consciente de que su frente electoral, Juntos Somos Río Negro, no podrá derrotar en soledad a Emilia Soria, que el año pasado sacó 49,2 puntos en las legislativas e ilusionó al peronismo con recuperar la provincia que su padre ganó en 2011.

Es por eso que Juntos por Río Negro intentó acercar un par de candidatos a Cambiemos. El intendente de Bariloche, Gustavo Gennuso, quiere ser candidato a gobernador. En tanto que su ex jefe de gabinete, Pablo Chamatrópulos, ya hizo pintar paredes para suceder a Gennuso en la intendencia.

Ninguno de los dos fue aceptado por Cambiemos. Es que en la Rosada tienen a tres candidatos anotados para pelearle la gobernación a Soria y planean relegar al sector de Weretilneck a un tercer lugar.

El candidato del PRO puro en Río Negro es el diputado Sergio Wisky, que le cae bien a Macri y asesora a la Rosada en cuestiones de Salud. Wisky fue invitado por Macri a Cumelén, la versión amarilla del Camp David norteamericano. Los otros dos candidatos no son del PRO sino de sus partidos aliados. Uno es el intendente de Cipoletti, Aníbal Tortoriello, de la Coalición Cívica y el otro es el intendente de Viedma, José Luis Foulkes, de la UCR.

En Cambiemos aseguraron a LPO que luego del mundial de fútbol, que termina en julio, medirán a los tres candidatos y el que tenga mejores porcentajes recibirá el respaldo de la Rosada.

Chamatrópulos, en tanto, intentó acercarse con el “pergamino” de haber llevado adelante las negociaciones de la empresa Fly Bondi. En el PRO no sólo no creen que eso sea un punto a favor, sino que recuerdan que el ex jefe de gabinete de Gennuso fue apartado de su cargo luego de ser acusado de montar una agencia de recaudación paralela en el municipio para la organización de la Fiesta del Chocolate.

Chamatrópulos tiene otro antecedente que genera rechazo en Cambiemos: fue candidato a intendente de San Isidro en la lista de Margarita Stolbizer, a quien llevó a presentar su libro a Bariloche.

En Cambiemos miran con atención la elección a intendente de Villa Regina, que se realizará el próximo 15 de abril. En esos comicios apuntan a dejar al partido de Weretilneck en el tercer lugar para quitarle fichas con las que negociar un acuerdo.