Emilio Monzó circula, desde el viernes, un temario tentativo para sesionar este miércoles que incluye los tres proyectos sustitutos del megadecreto de desburocratización y un proyecto para crear el programa “Cédula escolar nacional”.

Unos días antes sus espadas legislativas comenzaron a negocian con el interbloque Argentina Federal, cercano a los gobernadores, cómo aprobar los proyectos y anular, en la misma sesión, el voluminoso DNU que Mauricio Macri ya aplica con libertad.

Esta tarde confirmaron que eliminarán la posibilidad de embargar cuentas sueldos, incorporada en el proyecto destinado a temas productivos, que no tendría problemas en obtener dictamen mañana a las 15, en un plenario de las comisiones de Pymes, Finanzas y Legislación General.

Monzó quiere aprobar los tres proyectos sustitutos del megadecreto el miércoles, pero no logra con la oposición sostener las operaciones financieras de Anses. Negociará hasta último momento para sesionar.
Tal como anunció este medio,Francisco Cabrera entendió que no tenía sentido insistir, porque el texto permitía el embargo de un salario recién cuando había más de tres depositados. Demasiado costo para tan poco.

Pero el plato fuerte sería al mediodía, cuando fue convocada Legislación General y Previsión y Seguridad Social para debatir el fragmento del DNU convertido en proyecto dedicado a temas financieros.

Tiene dos artículos polémicos dedicados al Fondo de Garantías de Sustentabilidad (FGS) de Anses: lo exime de cumplir la ley de contratación pública y lo habilita a realizar operaciones financieras como fideicomisos.

Ningún bloque de la oposición está de acuerdo y así se lo hicieron saber diputados de Cambiemos a emisarios de la Casa Rosada, para que dejen afuera este tema de la desburocratización y permitan que rija por ley.

Pero hasta esta noche no lograban consenso. “Si seguimos sin consenso este proyecto no se trata”, aseguró a LPO una fuente del oficialismo.

De mínima, podría obtener varios dictámenes y continuar la discusión en el recinto, tal vez el 28 de marzo, pero nunca si hay riesgo de una derrota.

A Macri sólo le interesa tener el decreto disponible y eso seguirá ocurriendo mientras ambas Cámaras no se reúnan y lo anule, para lo que hace falta un acuerdo entre el peronismo de los gobernadores y el kirchnerismo, nada fácil por estos días.

Pero es un riesgo que a los legisladores de Cambiemos les gustaría desterrar por siempre sancionando leyes.

Otro punto de conflicto en el proyecto sobre cuestiones económicas es la flexibilización para desprenderse de bienes del Estado. El oficialismo también negocia con los ministros borrarlo y seguirán hablando toda la noche.

No habría mayores problemas en el proyecto sobre transporte, porque Facundo Moyano no encontraba eco en su pedido para eliminar la autorización de camiones con dobles acoplados, los “bitrenes”. Volverá a insistir.