Mauricio Macri confirmó en la televisión que impulsará a la jueza Inés Weinberg de Roca para la Procuración General que abandonó Alejandra Gils Carbó.

El presidente ya había impulsado a la jueza durante su mandato en la Ciudad para ocupar una vacante en el Tribunal Superior de Justicia, la máxima instancia judicial porteña.

Weinberg no era la primera candidata que tenía Macri una vez que llegó a la Rosada sino que el fiscal ante la Cámara Federal de Casación Penal, Raúl Pleé, como reveló LPO en ese momento. Pero recién dos años después de eso logró desplazar a Gils Carbó, que también estaba enfrentada con el fiscal ante la Cámara de Casación.

Macri finalmente priorizó el contacto personal con la jueza, con quien tejió una relación en el gimnasio Ocampo de Barrio Parque, donde charlaban entre ejercicio y ejercicio y generaron un vínculo.

“La conozco. Creo que hizo muy bien su trabajo en el Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad y espero que haga también ahora una tarea de reforma y modernización de la Procuración General de la Nación para investigar y combatir el delito”, anunció Macri en una entrevista que concedió a Canal Trece.

Macri propuso a Weinberg en 2013 para ocupar el Tribunal Superior porteño y su bloque debió batallar en la Legislatura durante meses para aprobar su pliego. Tras una serie de intentos frustrados, el entonces jefe de gobierno negoció personalmente con su amigo Enrique “Coti” Nosiglia para conseguir los votos y nombrar a su compañera de fitness en la “Corte” porteña.