Este martes se llevó a cabo la reunión ordinaria de la Comisión de Política Monetaria del Banco Central en la que su presidente, Federico Sturzenegger, resolvió sostener la tasa de referencia en 40% anual, como lo anunció el pasado viernes en medio de la corrida cambiaria.

Así lo informó en el Comunicado de Política Cambiaria quincenal, en el que además adelantó cómo seguirá trabajando de ahora en adelante. “Dada la situación fuera de lo común, y el uso de herramientas excepcionales, el Banco Central considera apropiado compartir su visión sobre el futuro próximo y sobre el manejo de su política”, se lee en el informe.

“1. El BCRA reafirma su régimen monetario basado en el uso de la tasa de interés como instrumento, dentro de un esquema de tipo de cambio flotante que permite absorber shocks (especialmente de origen externo), con intervenciones excepcionales en el mercado de cambios cuando juzgue que existen dinámicas disruptivas que puedan alterar el curso de la desinflación”.

“2. En la medida en que la inestabilidad de los mercados se modere, el Banco Central normalizará su esquema operacional, volviendo a un corredor de pases más angosto que permita transmitir de manera automática la tasa de política al resto de las tasas de interés”.

“3. Respecto al nivel de la tasa de referencia, el Banco Central considera que, al ubicarse la inflación por encima de lo proyectado en lo que va de 2018 y al enfrentarse un escenario de mayor inestabilidad de los mercados emergentes, se requiere para el futuro próximo un nivel de tasas reales de interés significativamente superior al observado antes de los últimos cambios”.

Así, el Banco Central adelantó que, incluso si la corrida bancaria llegara a ceder, por la combinación del nuevo escenario mundial y las nuevas presiones inflacionarias, en el futuro inmediato las tasas de interés no volverán a ser las de antes del 23 de abril (27,25% anual), sino que se estarán sensiblemente por encima para arrimar la inflación a la meta del 15% anual.

El Banco Central adelantó ‘para el futuro próximo un nivel de tasas reales de interés significativamente superior al observado antes de los últimos cambios’.
De hecho, el Banco Central aseguró que los indicadores de alta frecuencia de inflación muestran en lo que va de mayo una mejora “en la evolución subyacente de la inflación, a lo que se sumará una desaceleración en el componente de regulados”.

Y aunque reconoció que “no puede descartarse algún efecto sobre los precios locales producto de la depreciación del peso frente al dólar”, aseguró que también “debe tenerse presente que muchos socios comerciales de la Argentina también depreciaron sus monedas frente a la norteamericana, lo cual modera el impacto”, en materia de tipo de cambio real multilateral, la variable relevante para seguir la evolución de la competitividad cambiaria de la economía.

La lectura de Sturzenegger sobre la suba del dólar

“En las últimas semanas, las condiciones internacionales, sumadas a algunos factores locales, generaron una situación de inestabilidad en el mercado cambiario. El menú habitual de opciones con que cuentan los bancos centrales frente a episodios de este tipo incluye permitir un deslizamiento del tipo de cambio, realizar intervenciones cambiarias para evitar una sobrerreacción del mismo y aumentar la tasa de interés para moderar el impacto inflacionario”, relató la autoridad monetaria en el Comunicado de Política Monetaria.

“La decisión inicial del Banco Central de la República Argentina (BCRA) fue la de apelar a las intervenciones cambiarias para contener la depreciación del peso, con el objetivo de garantizar el proceso de desinflación. Con el correr de los días, y en la convicción de que los movimientos observados reflejaban un shock más profundo sobre los mercados emergentes y no un episodio aislado de volatilidad en los mercados financieros, el BCRA fue reduciendo la magnitud de sus intervenciones y permitiendo un deslizamiento mayor del tipo de cambio”, agregó el Comunicado.

“Al mismo tiempo, el BCRA incrementó la tasa de política monetaria en 1275 puntos básicos, hasta que alcanzó un 40% el 4 de mayo, con el fin de preservar el proceso de desinflación. El corredor de pases de 7 días fue ampliado hasta quedar el pase activo en 47% y el pasivo en 33%. La amplitud excepcional del corredor tuvo el objetivo de permitir que el rendimiento de los activos domésticos pudiera moverse más libremente para responder a shocks de alta frecuencia. Para garantizar la transmisión de la tasa de política al resto de las tasas del mercado, la autoridad monetaria operó en el mercado secundario de sus Letras”, concluyó.