El fuerte aumento que registró en las últimas semanas el precio del trigo (cerró el viernes a $ 5.700 por tonelada) debido a la especulación de los productores por la suba del dólar y la crisis económica comenzó a generar todo tipo de efectos colaterales.

En este caso en Brasil comenzaron a advertir con la posibilidad de dejar de comprar trigo argentino si continúa la retención por parte de los productores que, ante el temor de una crisis mayor, se refugiaron en la cosecha como moneda de reserva de valor.

Esta especulación hizo que el trigo en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) aumente unos $ 700 por tonelada en apenas una semana y siga una senda alcista sin techo a la vista, al menos por el momento, sumándole presión a la inflación.

Gustavo Neffa, director de Research for Traders, escribió en su cuenta de Twitter: “El presidente de ABITRIGO está evaluando la posibilidad de comprar trigo fuera del Mercosur ante la especulación de los productores argentinos que retienen mercadería”.

Para Neffa, esta situación son “efectos derivados de la crisis cambiaria”. “Qué manera tonta de perder de mercados”, dijo el economista en función de que Brasil es el principal comprador de trigo argentino del mundo con 4,5 millones de toneladas por año.

Esta versión, si bien aún no fue confirmada, es una chance concreta teniendo en cuenta que Brasil ya ideó un plan de abastecimiento de trigo extra-Mercosur cuando años atrás la Argentina, de la mano de Guillermo Moreno, cerró las exportaciones.

El tema es que para Brasil comprar trigo en otros países es mucho más costoso. La única posibilidad sería acudir a Rusia con algún acuerdo comercial especial para evitar depender de la inestabilidad política y económica vigente en la Argentina.

A fin de mes una delegación argentina integrada por empresarios, dirigentes y el ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquís, tienen previsto viajar a San Pablo para mantener encuentros con las autoridades de ABITRIGO.

Como sea, las expectativas para la próxima campaña de trigo 2018/19 -que comienza en pocas semanas más- son muy favorables no solo por los precios, sino también por las condiciones de humedad que presentan los suelos después de las últimas lluvias.

En este sentido, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) prevé un área de siembra de alrededor de 6,1 millones de hectáreas, la mayor de las últimas 17 campañas, al tiempo que proyectó una cosecha récord de más de 19 millones de toneladas.

Para la entidad, el valor agregado de la cadena triguera crecerá este año un 33% versus 2017 con una suma cercana a u$s 3.591 millones. Para la BCR, en tanto, el aporte del trigo al PBI será de u$s 3.800 millones generando divisas por u$s 2.800 millones.