El Fondo Monetario Internacional (FMI) salió a despegarse de la devaluación aplicada este lunes por el Gobierno argentino, al tiempo que le reclamó que mantenga la flotación del tipo de cambio.

En un sinuoso contacto con la prensa, el directorio del organismo internacional claramente buscó no pagar el costo político de la medida aplicada por el Banco Central argentino, que profundiza la disparada del valor de la moneda estadounidense y busca anclar su precio en torno a los $25.

Es que como explicó LPO la suba del dólar parece una respuesta del Gobierno de Macri a los cuestionamientos del FMI al atraso cambiario. El Fondo no está dispuesto a financiar ese atraso y, en lo que se conoce como “prior actions” (medidas a tomar antes de poner en vigencia el acuerdo), exigiría exactamente eso: que dejen flotar el dólar hasta que encuentre su punto de equilibrio.

Casi al mismo momento que el BCRA hacía una megaoferta de 5 mil millones de dólares para anclar el tipo de cambio casi dos pesos arriba del cierre del viernes, el FMI salió a marcar distancia y negó haber realizado el pedido.

Por un lado, el vocero Gerry Rice informó oficialmente que el objetivo del FMI “es llegar a un rápido acuerdo en estas negociaciones” y que el próximo viernes está programada una reunión informal.

Pero extraoficialmente, desde el Fondo también salieron que apoyan “plenamente” la política cambiaria de Macri. “Argentina tiene un tipo de cambio flotante, cuyo nivel es determinado por el mercado. Apoyamos plenamente esta política cambiaria”, indicó un vocero del organismo en un off the record que se difundió masivamente a los medios.

“El FMI no establece condicionalidad para un nivel particular del tipo de cambio como parte de un programa y en este sentido no ha habido discusiones sobre un objetivo específico para el tipo de cambio”, aclararon desde el organismo.

Pero de todos modos, el Fondo le dejó claro al Gobierno que quiere que mantenga el tipo de cambio flotante: “debe seguir siendo determinado por las fuerzas del mercado”.