Mario Quintana recibió un nuevo golpe que confirma su caída en el esquema de poder del Gobierno luego de que disolvieran el cargo que ocupaba su cerebro económico, Vladimir Werning.

En el Ejecutivo, se eliminó la subsecretaría de Coordinación y Análisis Económico que ocupaba Werning, que se convirtió así en la primera víctima tras el reordenamiento del gabinete económico que ordenó Mauricio Macri para centralizar el control en la figura de Nicolás Dujovne.

Tan sólo dos semanas atrás, Werning redactaba papers para calmar al mercado con un optimismo exacerbado sobre la situación económica, que fue la que se lo terminó cargando.

Hasta la crisis cambiaria, Quintana se había erigido en el hombre fuerte del manejo macroeconómico y aspiraba a consolidar esa posición trasladándose al Ministerio del Interior y colocando a su cerebro económico al frente del Banco Central o el Ministerio de Hacienda.

La caída de Werning no es otra cosa que una postal de la posición de debilidad en la que quedó Quintana, que recibió un golpe -que se avecinaba aún mayor- el domingo con un informe de Jorge Lanata sobre sus vigentes vínculos con la cadena Farmacity.

El vicejefe debió ir al piso de Radio Mitre este martes para defenderse ante Lanata, aunque terminó empantanado hablando de las sociedades offshore que la empresa tiene radicadas en el estado norteamericano de Delaware.