El proyecto de ley para habilitar a las telefónicas a brindar televisión satelital no logró dictamen en el Senado y el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, empezó a gestionar un consenso con el bloque Justicialista con la esperanza de lograrlo en una semana.

Los dirigidos por Pichetto pidieron ese plazo, este jueves empezarán a negociar un texto propio con mayores restricciones a las telefónicas.

Algunos referentes del peronismo temen que Macri se canse y firme un DNU, porque los borradores que circularon tienen diferencias cruciales y no será sencillo llegar a un texto común. Pero por ahora no quieren ceder.

La postura de ese grupo la lidera el chubutense Alfredo Luenzo, presidente de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, que esta mañana debatió por última vez el proyecto con la exposición de representantes de Telefónica, los más interesados en tener la ley cuanto antes.

“Nos parece un proyecto positivo porque permite mayor competencia y protege a los pequeños operadores”, sostuvo en la Comisión Alejandro Lastra, referente de la compañía española y defendió a grandes rasgos los polémicos artículos que obligan a compartir infraestructura pasiva a los concesionarias de tecnologías de información y comunicación (Tic) y a los prestatarios de servicios públicos.

Macri pidió emitir dictamen a la ley corta de telecomunicaciones, pero el peronismo exigió una semana de plazo y exige muchos cambios. Ibarra empezará a buscar acuerdos mañanas y en el Congreso temen que haya un DNU.
“La competencia de infraestructura es muy importante. Da la posibilidad de disponer de más espectro para el sector. Los datos crecen de manera exponencial y la necesidad de mayor espectro es fundamental”, señaló Lastra.

Lo contraatacó Juan Zuccoli, representante de Telecentro, molesto por la falta de inversión en fibra óptica de las telefónicas y porque la Enacom no le permite operar con telefonía móvil.

“Esta ley va a habilitar a quiénes no han invertido, a las empresas de telefonía móvil a brindar servicios de comunicación por suscripción. Hay tres empresas oligopólicas que tienen dividido el mercado y no quieren que entre nadie más”, se quejó.

“Yo tenía Telefónica, no funcionaba y lo cambié por Telecentro. Esa es la competencia”, respondió Pinedo. “Agradezco que tenga nuestro servicio, pero está subestimando el mercado”, lo corrigió Zuccoli.

Clarín y Telecom estaban invitados pero no enviaron representantes, conformes por haber garantizado una sobre protección entre las modificaciones propuestas por Cambiemos.

En ese borrador el Gobierno sostener la obligación de los licenciatarios TIC a ceder el”uso y ocupación” de su infraestructura pasiva a competidores, pero sólo si “no afecta la normal prestación del servicio que brindan a sus clientes”, según un reglamento escrito por el Ministerio de Modernización, o sea, Ibarra.

Luenzo y sus compañeros pampeanos Daniel Lovera y Norma Durango proponen que esa cesión de postes y ductos sea optativa y mediante convenios escritos. Y que las Pymes, los Estados Provinciales y/o Cooperativas puedan negarse sin consecuencias.

Telefónica y América Móvil (Claro) jamás lo aceptarán y tampoco quieren ser obligados a brindar contenidos locales en el interior profundo, donde con esta ley podrían acaparar con televisión vía satélite.

“Creo que hay que pensar en una regulación de contenidos como forma de regular la cultura pero no creo que se tenga que mezclar con el trasporte”, se defendió Lastra, pero no conformó a nadie.

“El peronismo del interior hace campaña con sus cableros y esta ley los fulmina. No lo van a permitir”, se resignaban en el Senado, ya preparados para duras cumbres de los próximos días.

Luenzo le reprochó a Pinedo no haber debatido una sola ley de convergencia, que regule transporte, contenido y hasta servicios de streaming, que este proyecto suma de forma sinuosa bajo al concepto de TV de suscripción.

Hay más temas por resolver, como la protección a las localidades con menos de 80 mil habitantes. Cambiemos acepta demorar dos o tres años la llegada de TV satelital a esas latitudes, pero el PJ dialoguista (nadie cuenta con el kirchnerismo) quiere congelar las ofertas de cuádruple play.

El otro botín son las frecuencias de Arsat que absorbe la Enacom. Los pampeanos exigen que sean cedidas a pequeñas empresas del interior. Se lo van a pedir a Ibarra.