“Los males de la Argentina son endémicos y estructurales. Es un país que tiene unos 75 años de inflación, un alto porcentaje de evasión tributaria, un elevado nivel de corrupción, falta de efectividad de la justicia, es decir, una serie de cosas que sólo se puede corregir a mediano y largo plazo con un acuerdo que trascienda el gobierno de turno”, afirmó el empresario Eduardo Constantini.

En diálogo con Lanata Sin Filtro, el creador de Nordelta y fundador del MALBA realizó un diagnóstico muy duro de la gestión de Macri, señalando la ausencia de un plan económico y la vulnerabilidad de todas las variables macro.

Una de las más importantes a su criterio es la del sector externo, el cual caracterizó como “totalmente fuera de línea” y que producto de estos desequilibrios “ya no tenemos el financiamiento del año pasado, ahora nos van a prestar menos y a un costo más elevado”. “Por ejemplo, en los últimos dos años se gastaron 42.000 millones de dólares en atesoramiento y unos 22.000 millones en turismo”, graficó.

A su vez, anticipó que dado los efectos de la última devaluación, la inflación se ubicará en el doble de la meta oficial. “De la convertibilidad hasta hoy el dólar paso de 1 a 25, es decir que hemos perdido el 95% del valor de nuestra moneda y eso hace que la gente ahorre en dólares y los empresarios dejen de invertir”, señaló.

A partir de estos problemas, le pidió al Gobierno y a toda la dirigencia política un consenso para la elaboración de un programa que refuerce la confianza de la marcha de la economía hacia adelante y recreé un nuevo comportamiento de inversión y del consumo.

De la convertibilidad hasta hoy el dólar paso de 1 a 25, es decir que hemos perdido el 95% del valor de nuestra moneda y eso hace que la gente ahorre en dólares y los empresarios dejen de invertir
“Ahora que estos males ya son un hecho hay que hacer un programa técnico que contemple el distinto comportamiento de los precios para que no se espiralicen tanto. Tenemos que tener una política de ingresos, decidir qué pasa con los agregados monetarios y definir cuáles son los precios relativos que vamos a tener ahora. Por ejemplo, la nafta, las retenciones, los alimentos, el valor del dólar, los convenios colectivos de trabajo y la tasa de interés. En este rompecabezas hay que poner las piezas de forma tal que este plan cierre y sea consistente”, reflexionó.

Para Constantini, el Gobierno tuvo una buena intención y sus funcionarios siempre fueron muy abiertos al diálogo con los empresarios. Sin embargo, remarcó que tuvieron una gran ingenuidad “al creer que el país iba a poder salir a través de un crecimiento fuerte y un exceso del gasto global”.

En cuanto a su situación económica y la marcha de sus negocios, manifestó estar “en un momento de transición por el freno del sector inmobiliario”. “Yo voy avanzando en la medida que tengo demanda por lo tanto estoy viendo cómo se reordena lo que sucedió en los últimos 90 días”, subrayó.

Finalmente, tildó de “populista” la ley que retrotrae las tarifas que el Congreso está a punto de aprobar y opinó que la misma ocasionará un mayor déficit y una menor inversión en el sector.