La Cámara Federal de Resistencia hizo lugar al pedido de eximición de prisión formulado por la diputada de Cambiemos Aída Ayala, procesada en una causa por presunto lavado de dinero en Chaco, por lo que quedó en suspenso el trámite de desafuero en la Cámara baja.

Con el voto de los tres miembros del tribunal, la Cámara decidió revocar lo antes dispuesto por la magistrada de primera instancia Zunilda Niremperger, quien había ordenado su detención y solicitado su desafuero de la Cámara de Diputados de la Nación.

Según indicaron los abogados de la diputada, tras el fallo de Luis Alberto Aguilar, Rocío Alcalá y María Delfina Denoges, quedará “definitivamente en suspenso” el trámite de desafuero que se había iniciado en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Pablo Tonelli (PRO).

“La Cámara dio lugar a lo que habíamos pedido, transitar este proceso judicial en libertad. Yo quiero rendir cuentas, no soy jefa de ninguna banda y no he lavado dinero”, afirmó Ayala en declaraciones a radio Libertad al conocer la resolución judicial.

El fiscal federal Patricio Sabadini, quien había iniciado la investigación contra Ayala, se mostró disconforme con la decisión judicial que la eximió de prisión y advirtió que “si la Cámara dejó algún hueco, se podría impugnar el fallo”.

“Primero quiero ver los fundamentos del fallo. Saber si solamente se tuvo en cuenta el pedido de la diputada Ayala que es la beneficiada, o también el pedido de la Fiscalía y el fallo de la jueza (Zunilda Niremperger) rechazando la exención”, explicó en declaraciones a radio Libertad.

Y agregó: “Ahora lo que correspondería es que los defensores de Aída apelen el procesamiento, porque si eso queda firme no hay exención de prisión que valga”.

Por otro lado, la diputada recibió este miércoles el alta médica luego del episodio de “abdomen agudo” por el que debió ser internada de urgencia el pasado lunes en un sanatorio de la capital chaqueña.

Debido a la internación, la legisladora radical no pudo presentarse este martes en el Juzgado de Niremperger para ampliar su declaración indagatoria, tal como ella misma lo había solicitado.

“Esto ya estaba afectando a mi salud, le pasa factura al cuerpo tanta injusticia. Voy a seguir con fuerza y con coraje, sabiendo que siempre se hicieron bien las cosas”, agregó Ayala a la prensa local.

La diputada radical está procesada en una causa por presunto lavado de activos, acusada de ser la “jefa de una banda” dedicada al pago de sobreprecios a proveedores cuando se desempeñaba como intendenta de Resistencia entre 2003 y 2015.

Los cargos que enfrenta se vinculan a los delitos de asociación ilícita, lavado agravado de activos, negociaciones incompatibles con la función pública, enriquecimiento ilícito, fraude en perjuicio de la administración pública, e inclumplimiento de deberes de funcionario público.