En Israel quedaron dolidos con Mauricio Macri por desligarse de la suspensión del partido de la Selección Argentina en Jerusalén, luego de que Lionel Messi recibiera amenazas de un grupo de palestinos en Barcelona.

En el gobierno de Benjamin Netanyahu creen que el presidente argentino no se movió como debía y podía para que el equipo de Jorge Sampaoli cumpliera con el contrato para jugar este sábado.

Macri le explicó al propio Netanyahu por teléfono que no podía hacer nada y en Israel no les entra en la cabeza que el presidente no pueda decirle al titular de la AFA que el equipo vaya a disputar el partido. Más aún con los lazos directos de Macri con el fútbol, que exhibe en cada reunión bilateral que tiene por el mundo o en la Rosada. Y con la relevancia geopolítica del asunto.

Un importante dirigente de la comunidad judía aseguró a LPO que en Israel no pueden creer cómo Macri no se movió para hacer valer sus fuertes nexos con el vicepresidente de la AFA, Daniel “Tano” Angelici, operador de su Gobierno en la Justicia con lugares en el Ejecutivo.

En Israel se lamentan por el retroceso que este episodio puede traerle al Estado que encabeza Netanyahu para consolidar a Jerusalén como la capital israelí, una pelea en la que recibieron el apoyo histórico de Donald Trump. En ese sentido quedaron fastidiados por la asociación de la figura planetaria que encarna Messi con una negativa a la reivindicación de Jerusalén como capital israelita, una derrota que sus enemigos supieron explotar.

En ese sentido, lo que más enojó a Israel fue la victoria política de la organización palestina Hamas, que agradeció al seleccionado argentino y al propio Messi.

Las fuentes de la comunidad señalaron que llamó la atención que la Argentina sucumbiera ante las amenazas de un reducido grupo de personas, pese a que el canciller Jorge Faurie aseguró que fueron peores que las amenazas de Isis.

En Israel aseguran que los deportistas de ese país sufren amenazas peores todo el tiempo, pero que eso no puede impedirles seguir con sus carreras. Y recordaron que incluso Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, que no son propiamente de derecha, desestimaron las advertencias palestinas y llevaron su música a Jerusalén.

De todos modos, un dirigente de la comunidad aseguró que Netanyahu no tiene muchos aliados en el mundo y Macri es uno de ellos, por lo que pese a la bronca por este suceso no le conviene estratégicamente romper relaciones con el argentino.

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