Los diputados que promueven el aborto legal exhibieron en comisión el pre dictamen y buscarán imponerlo en la sesión del miércoles.

Pero para llegar con chances de ganar necesitan convencer a indecisos o lograr que otros que anticiparon su rechazo no voten o se abstengan y no sean recordados como los artífices de impedir la ley, un rótulo que puede molestar en algunas provincias pero no tanto en otras.

Según los detractores del aborto, el punteo a la fecha los da ganadores con 130 votos, o sea, la mitad más uno del recinto, suficiente para que la ley pase archivo.

Los abortistas no desmienten esas cifras pero hacen un punteo fino para sumar votos o bancas vacías y ganar con los 120 votos que llegaron a sumar en sus mejores conteos.

En Cambiemos las discusiones empezaron a subir de tono y se notó en el plenario de comisiones de este jueves. “Les pregunto, ¿Ustedes me pueden decir con verdad que obligarían a sus hijas a seguir con un aborto si fuera producto de una violación? ¿Obligarían a sus esposas, hijas y nietas a la maternidad forzada?”, atacó Silvia Lospennato, secretaria parlamentaria del oficialismo.

Recordó que en las discusiones sobre el matrimonio igualitario y el aborto hubo detractores arrepentidos y logró sacar de las casillas a Carmen Polledo, reconocida militante católica.

“Hay cosas que no puedo dejar pasar: esas eran leyes civiles y esta es una ley penal”, respondió la presidenta de la Comisión de Salud.

Cada bloque tiene un diputado a cargo de buscar votos para aprobar el aborto. Piden que al menos no vayan a votar. En Cambiemos y el bloque de los gobernadores aún hay una amplia mayoría en contra.
En medio del debate en comisiones, que empezó sin quórum, Polledo salió a sacarse la foto de funcionarios y legisladores de Cambiemos en contra del aborto, promovida por Gabriela Michetti para contrarrestar el retrato de oficialistas con pañuelos verdes del martes.

Lospennato no es una diputada más: se encarga de juntar los votos en cada sesión y por lo tanto conoce como nadie a su bloque. A los antiabortistas les altera que hable tanto con Lucía Aboud, secretaria de relaciones parlamentarias, enlace de Marcos Peña con el Congreso.

El jefe de Gabinete fue el que autorizó al ministro de Salud Adolfo Rubinstein a ir a la audiencia a apoyar el aborto y en Cambiemos nunca predominó la idea de que era una bajada de línea oficial.

Lospennato pareció entenderlo así cuando llamó al voto de sus pares con citas a medidas de su gobierno como la normalización del Indec.

Lo cierto es que su trabajo no parece rendir frutos: los antiabortistas ganan en su bloque por más del doble en la mayoría de los sondeos (67 a 31, es el último número), con predominio por el rechazo en el norte y en el cuyo.

“No puede ser que dejemos vigente un Código Penal de hace 100 años. Llegamos acá porque queremos mejorar las cosas”, los increpó el diputado Daniel Lipovetzky, un macrista que siempre militó por el aborto, coordinó los debates estos meses y pelea para ganar.

Sus pares indecisos si le traerían buenas noticias, como el radical Hugo Marcucci, que se abstendría; y Daniel Kroneberger, también de la UCR y con ganas de no ir a la sesión. Mario Negri no parece interesado en votar en contra.

La tarea de sacar del recinto a diputados tampoco le es fácil al kirchnerismo, donde las operadoras Mónica Macha y Mayra Mendoza empezaron a perder la calma.

Con 68 miembros, sólo cinco militan en contra el aborto: la chubutense Ana Llanos, la santafesina Silvina Frana, la tucumana Mirta Soraire y los sanjuaninos José Luis Gioja y Sandra Castro.

Pero otros no definen la postura y sus compañeros empezaron advertirle que frustrar la interrupción del embarazo legal puede costar caro en el electorado kirchnerista.

El mensaje le llegó a los bonaerenses Fernando Espinoza, María Guerín y Abel Furlán; el santacruceño Juan Vázquez, el formoseño Gustavo Fernández Patri y el entrerriano Julio Solanas.

Agustín Rossi ya empezó a hacer su trabajo: convenció a su coterráneo Alejandro Ramos de votar a favor. No le está siendo fácil con Frana, cercana al obispo local.

En Santa Fe los abortistas tuvieron una buena noticia: la juventud del Partido Socialista le exigió a Luis Contigiani votar a favor.

En el Frente Una (massismo) y Argentina Federal (bloque de los gobernadores) predomina el rechazo al aborto y podrían ser cruciales para frustrarlo.

Malena Galmarini intenta torcer a los primeros, en un mano a mano con la diputada Carla Pitiot, por ahora sin intervención de Graciela Camaño, jefa de bloque y presuntamente en contra.

En tiempos de especulaciones, así como en el kirchnerismo no aconsejan quedar en el recuerdo por frenar la ley, Malena y Cecilia Moreau confían en que Massa tampoco querrá esa escarapela y promoverá una ola de abstenciones entre los 13 que dicen estar en contra.

Por ahora avanzan a paso lento: el martes consiguieron sumar a Felipe Solá, creen que lograrán convencer a Mirta Tundis, pero no terminan de cerrar a Alejandro Grandinetti, todos indecisos hasta la semana pasada.

En Argentina Federal trabaja a destajo la jujeña Carolina Moises, con la misión de al menos no ser el bloque con mayor porcentaje de antiabortistas: 22, con sólo 5 a favor y 6 en duda.

Entre los últimos está el pampeano Ariel Rauschenberger y los misioneros del Frente Renovador para la Concordia, cercano al gobernador Hugo Passalacqua, presionado por la curia local para no dejar pasar la ley.

Sus diputados no estarían tan seguros, sobro todo Hugo Franco, Flavia Morales y Daniel Di Stéfano, que es médico. Al salteño Javier David lo cuentan de los dos lados del mostrador. “¿Esta será la carta de presentación de la renovación peronista?”, se preguntaban militantes de la JP con base en el Congreso.

Tras presentar el dictamen en comisión, los diputados abortistas denunciaron en un comunicado que existe una “gran presión sobre los diputados que están dispuestos a aprobar esta ley que consagra derechos”.

“Sabemos que en nuestra historia, y gracias a aquellos que sufrieron presiones similares pero lograron resistirlas, pudimos consagrar derechos tan importantes como el voto universal, secreto y obligatorio; el sufragio femenino; la consolidación del sistema democrático; el divorcio vincular; la patria potestad compartida; y, en épocas más cercanas, el matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de Género”, recordaron.

No se refieren sólo a homilías como la del arzobispo de Tucumán, sino también a amenazas anónimas que llegan a las cuentas de twitter de los diputados. Muchos cerraron sus redes sociales hasta el jueves.

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