La holandesa Trafigura paralizó la producción de su refinería en Bahía Blanca por aparentes complicaciones en la operación debido al congelamiento del precio de petróleo dispuesto por el ministro de Energía, Juan José Aranguren.

La empresa confirmó que frenó a las 0 horas de este martes las operaciones en la refinería Ricardo Eliçabe (que le compró recientemente a Pampa Energía), argumentando que la decisión del Gobierno de reinstalar el barril criollo produjo un “desfasaje entre los precios de los combustibles y los costos de producción e importación”, lo que impactó negativamente en los números de la compañía.

“No podemos aceptar situaciones que nos obliguen a asumir un quebranto de manera crónica como sería refinar en las condiciones propuestas por el Gobierno, por lo cual a partir de mañana tomaremos las medidas necesarias para detener temporalmente el procesamiento de crudo en la refinería Ricardo Elicabe”, anunció el lunes la firma, que informó que mantuvo conversaciones con el gobierno pero no logró “llegar a una solución viable”.

Desde el gremio petrolero de Bahía Blanca expresaron preocupación porque hay 300 puestos de trabajo directos y otros 700 indirectos en riesgo por la paralización de las operaciones. En principio, la información que tienen es que el freno será por 24 horas pero podría extenderse o repetirse en los próximos días, por lo que están pidiendo una audiencia con Aranguren.

Las fuentes explicaron que el problema de la empresa es que no produce el crudo (a diferencia de otras petroleras como YPF) si no que lo compra a precios internacionales para refinarlo y venderlo al precio local que impuso Aranguren. Ese es el motivo de la paralización, que parece también un reclamo al gobierno.

No obstante, otras fuentes gremiales dijeron a LPO que como Trafigura es un trader de materias primas (es decir, sólo comercializa) no tenía intención de poner a funcionar la refinería, algo similar a lo que se sospechaba cuando intentó quedarse con Oil Combustible. La idea de la empresa holandesa sería operar con importación barata y precios de comercialización carísimos, dijeron desde uno de los sindicatos del sector.

Ese -dijeron las fuentes- es el modelo de Aranguren que beneficia a las multinacionales importadoras, que ahora están complicadas porque el precio del barril internacional se fue a 70 dólares, por lo que vuelve a ser más negocio producir a nivel local.