El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró este lunes a inversores internacionales que el país no emitirá “deuda neta” en el exterior al menos hasta 2020, por lo que en 2019 buscará unos 8.400 millones de dólares en el mercado local con los que refinanciar vencimientos de deuda.

El ministro realizó una “call conference” organizada por el HSBC desde la sede de la cartera con inversores de Wall Street, acompañado por el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, Guido Sandleris. Dujovne y sus dos secretarios hicieron hincapié en la decisión de la administración Macri de continuar con una acelerada reducción de los déficits gemelos, uno de los principales reclamos de los mercados.

Los puntos salientes de las medidas con las que buscó calmar la desazón del mercado internacional con Argentina fueron presentados minutos antes del anuncio de una nueva licitación de Letras del Tesoro en dólares en el mercado local, la cual podrá ser suscripta también con Letras del Banco Central (Lebacs).

Aunque el Gobierno no anunció aún a qué precio tomará las Lebacs para la suscripción de Letes, lo cierto es que desde el punto de vista de los acreedores sería un swap de deudor, es decir, cambiar deuda del Banco Central por deuda del Tesoro nacional. Esto es precisamente la propuesta que el ex presidente del Banco Central había planteado en la mesa chica del presidente y a la que, en su momento, el entonces ministro de Finanzas y hoy presidente del Banco Central, Luis Caputo, se había negado tajantemente.

Tras versiones de la reinstauración del impuesto a las compras con tarjetas de crédito en el extranjero y de compra de divisas para turismo, Dujovne negó que la administración de Macri esté pensando en establecer controles de capitales y tampoco considera ponerle un impuesto al turismo en el exterior, ya que los datos presentados del déficit de cuenta corriente del primer trimestre mostraron una profundización del deterioro de las cuentas externas.

En esa teleconferencia, Dujovne reveló que por la fuerte devaluación del peso el Gobierno ya está revisando el déficit de cuenta corrientes que inicialmente era estimado en 5% del Producto Bruto Interno para 2018 y ahora podría cerrar el año en 3%.

Asimismo, los funcionarios les confirmaron a los inversores internacionales que mañana el Gobierno emitirá Letras del Tesoro en dólares que podrán ser suscriptas en divisas, pesos o Letras del Banco Central (Lebacs). Si bien aún no se especificó desde Finanzas a qué precio tomará estos instrumentos, lo cierto es que esta medida permitirá a los acreedores de deuda del Banco Central dolarizar sus carteras sin congestionar la demanda de divisas en el MULC.

Cabe resaltar que, para el Banco Central también es una forma de trasladar al Tesoro sus pasivos, algo que el ex presidente del organismo, Federico Sturzenegger había intentado hacer – ya que emitía estas Lebacs para esterilizar los pesos emitidos a causa del endeudamiento del Tesoro- y a lo que el entonces ministro de Finanzas, Luis Caputo, se había negado tajantemente en la mesa chica de Macri.

Los bonos argentinos en su mínimo

En la teleconferencia, los funcionarios intentaron llevar confianza a los inversores internacionales para mitigar el impacto de la salida de capitales que, si bien afecta a los países emergentes golpea a la Argentina con una magnitud inusitada. Como adelantó LPO, Argentina encabeza el ranking de deterioro del riesgo país de entre todos los deudores soberanos que comparten la calificación de “Emergentes”.

A priori, nada de esto logró contener el deterioro de las paridades de los bonos en dólares, aunque luego de la suba de encajes bancarios al 25%, el peso recuperó cincuenta centavos contra el dólar y los bonos dejaron de perder.

Por ejemplo, el bono a 100 años en dólares recuperó 0,52% y cerró en 77 dólares por cada 100 de valor nominal, lo que marca un 76,88% de paridad, lo que indica el mayúsculo deterioro de estos títulos argentinos que supieron cotizar más de 100 dólares a principios de este año. Otro tanto sucedió con el Global 2027,que pese a mejorar 0,11% y cerrar en 91,5 dólares, da cuenta de la débil situación de los papeles nacionales.

Esos dos papeles se destacan por haber conseguido una leve recuperación. La mayoría continuaron este lunes en baja, pese al compromiso del Gobierno de no endeudarse hasta 2020. Por ejemplo, el Bonar 2019 perdió 0,63%, el Bonar 2022 cayó 0,52% u rl 2046 anotó una caída de 1,70%.

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