El rojo comercial con Brasil de junio se acotó a 526 millones de dólares gracias al congelamiento de las importaciones en términos interanuales (-0,1%) y al crecimiento de las exportaciones del 23,6% respecto de igual mes de 2017.

Dos factores explican la relativa mejora respecto del déficit de 725 millones de junio del año pasado: la fuerte devaluación del peso argentino, que perdió 35% de su valor adquisitivo frente al dólar y el paro de transporte de Brasil que mantuvo al país paralizado por más de una semana y que le costó la cabeza al CEO de Petrobras.

“Tras varios meses de deterioro, el déficit bilateral con Brasil acumulado en el primer semestre cayó 0,4% interanual al ubicarse en USD 3.700 millones, producto de un crecimiento de las exportaciones de 23,6% y un estancamiento de las importaciones”, destacó la consultora Abeceb, presidida hasta hace pocos días por el ahora ministro de Producción, Dante Sica.

Vale destacar que el primer semestre del año pasado, fue récord histórico al anotar un déficit de comercio bilateral con Brasil de 3.710 millones de dólares, 61% por encima del valor registrado en el mismo periodo de 2016. Esto muestra que sin la desaceleración de junio, los primeros seis meses de 2018 podrían haber seguido rompiendo récords de rojo comercial.

“Si bien estas cifras podrían estar afectadas por el reciente paro de transportistas, y aun teniendo en cuenta que existen diferencias con los guarismos oficiales de Argentina, pueden interpretarse como un primer indicador del nuevo escenario que se abre para el comercio exterior de nuestro país. Cabe notar que el déficit bilateral acumulado en 12 meses (medido por el MDIC) no marcaba una baja desde marzo de 2015”, agregaron desde la consultora.

El déficit de 526 millones de dólares fue producto de 1.031 millones de dólares de exportaciones argentinas a Brasil (lo que marca un incremento del 23,6% interanual) y los 1.557 millones de dólares (-0,1% internual) de importaciones provenientes del país vecino. De esta forma, las exportaciones recobraron el ímpetu del primer cuatrimestre.

“En el acumulado enero-junio de 2018, se percibe un crecimiento interanual del 12,1% y 6,5% en las exportaciones e importaciones al país vecino, totalizando en USD 5.151 y 8.840 millones de USD respectivamente. Al comparar estos datos con el agregado del comercio brasileño, vemos que las mejoras en las compras de Brasil muestran una recuperación más fuerte para los productos del Mercosur que para el agregado y, por otro lado, revelan una peor rendimiento en las exportaciones brasileñas para con el Mercosur que hacia el resto del mundo”, aclararon desde Abeceb.

“Hacia adelante, habrá que monitorear la situación de la economía real brasileña, independientemente de que la coyuntura argentina propiciara condiciones para un menor déficit comercial”, agregaron desde la consultora.

‘Los sectores argentinos más “Brasil-dependientes” ven desmejoradas sus perspectivas por menor demanda para sus exportaciones’, advirtieron desde Abeceb como posibles razones de la desaceleración de las exportaciones en los próximos meses.
Es que en el corto plazo, se observa que la industria brasileña fue fuertemente golpeada por la parálisis causada por la huelga de transportistas contra el aumento del gasoil, que paralizó a Brasil durante dos semanas el mes pasado y que terminó con la renuncia del CEO de Petrobras y autor del programa de internacionalización del precio de los combustibles. La producción manufacturera en junio habría caído más del 10%, terminando un período de 15 meses de crecimiento ininterrumpido.

“La huelga también afecto en los precios: el crecimiento de la inflación al por mayor superó las expectativas. El IGP-M subió un 1,87% en el mes, bajo presión de la debilidad del Real, especialmente algunos precios de los alimentos y bienes intermedios como productos químicos”, agregó Abeceb.

Según la encuesta Focus -el REM brasileño que se realiza semana a semana-, las expectativas de crecimiento del PIB 2018, a fin de junio, se estabilizaron en 1,55% anual tras dos meses de deterioro, en tanto, las expectativas de inflación aumentaron a 4,03%, a la vez que se elevó la expectativa de depreciación cambiaria a 3,7 reales por dólar este 2018.

“En este escenario, los sectores argentinos más “Brasil-dependientes” (principalmente automotrices y autopartistas, y en menor medida el sector químico) ven desmejoradas sus perspectivas por menor demanda para sus exportaciones”, advirtieron desde Abeceb como posibles razones de la desaceleración de las exportaciones argentinas en los próximos meses.

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