El ministro de Economía aseguró que la modificación que se anunció ayer “tiene un costo fiscal elevado”. La reforma implica una reducción en la escala del Impuesto a las Ganancias, lo que representará una mejora en el salario de bolsillo que rondará el 6 por ciento.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Axel Kicillof, remarcó hoy que sólo el 10% de los trabajadores paga el impuesto a las Ganancias y dijo que la modificación que se anunció ayer “tiene un costo fiscal elevado”, a la vez que resaltó la “mayor progresividad” del sistema tributario, aun sin una ley que haya dispuesto una reforma impositiva amplia.

El gobierno anunció ayer una reducción en la escala de Ganancias para la cuarta categoría para los trabajadores cuyos sueldos se encuentran en la franja de 15 a 25 mil pesos, lo que representará una mejora en el salario de bolsillo que rondará el 6%.

En una entrevista en Radio Vorterix, el ministro dijo que “está instalado que el impuesto a las Ganancias afecta a todos los trabajadores. Es mentira, solamente paga el 10% que más gana, no es un tema de la clase trabajadora en general”.

Aseguró que “si uno habla con cualquier persona que se fue a vivir al exterior todos te dicen que de cada peso que ganás, más o menos la mitad del sueldo va para el Estado”.

“Hay mucha campaña mediática de medios opositores que intentan instalar que el gobierno le roba el salario a los trabajadores, pero el impuesto no es el más alto del mundo ni de la región: en la Argentina es el 6% de la recaudación, en Chile el 8,6% y en Brasil el 7,2%”, precisó.

Kicillof rechazó afirmaciones de “algún sindicalismo que dice que el impuesto es expropiatorio o que el gobierno se lleva todo”, cuando en algunos gremios “equivale a la cuota sindical que pagan todos los afiliados, mientras sólo el 2% tributa Ganancias” por sus altos sueldos.

El ministro comparó asimismo la incidencia del gravamen con la cuota por el servicio de TV cable, de 600 pesos mensuales, y recordó que con Ganancias se financian planes sociales, y que cada trabajador recibe un subsidio equivalente a 3.300 pesos anuales por las subvenciones al sistema de transporte.

Sobre la progresividad del sistema impositivo, Kicillof recordó que en 2013 se sancionó un proyecto que grava la renta financiera, excluidos los plazos fijos y títulos.

“Hoy hay más peso de otros impuestos que no son el IVA, por las retenciones y Ganancias a empresas, que está muy alto, pero cualquier estructura impositiva depende del modelo económico que hay atrás y un modelo productivo recauda más de la industria”, añadió.

Además, sostuvo, los paquetes impositivos por ley son muy complicados y los cambios en las alícuotas o en las escalas de un gravamen son equivalentes, ya que representan un cambio en la estructura tributaria.

“En los años 90 los impuestos a los granos eran nada, con ese mismo impuesto, modificando alícuotas, cambió la anatomía de la recaudación sin ir a una reforma impositiva”, afirmó.

Kicillof advirtió, por otra parte, que “el gobierno no va a avalar aumentos de salarios en las negociaciones paritarias que luego se lleven a precios o se pretendan solventar con subsidios del Estado”.

“El empresario tiene que ser responsable y discutir sanamente con el trabajador en base a lo que puede pagar. El gobierno no pone techo ni discute con los trabajadores, porque no paga de su bolsillo. Pero hay que tener bases reales, en un contexto de baja de la inflación, porque si no se perjudica a todos los consumidores y usuarios”, concluyó el ministro.

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