El jefe de Pro y Sanz viajarán a la provincia el miércoles próximo.

El acuerdo que Gerardo Morales y Mauricio Macri sellaron hace poco más de una semana para sumar a Pro al espacio opositor que pretende arrebatarle la gobernación de Jujuy al kirchnerismo tendrá apretón de manos, abrazo y foto.

Será el próximo miércoles, cuando el líder de Pro viaje a la provincia del Norte para reunirse con el senador radical Morales. Macri llegará acompañado por el jefe de la UCR y precandidato a presidente del partido, Ernesto Sanz, quien se anotará, así, un nuevo triunfo en la disputa por sumar a Pro a los armados provinciales que hasta ahora monopolizaba Sergio Massa. Y sumará una postal con su socio, de cara a las presidenciales de octubre.

Morales fue el principal abanderado de la posición anti-Macri y pro-Massa en la convención radical que se celebró en Gualeguaychú a mediados de marzo. Derrotado en esa instancia, el senador jujeño se dedicó desde entonces a asegurar la alianza que ya tenía con el massismo en su provincia y a presionar para que la UCR aceptara sumar al Frente Renovador (y a otros partidos que quedaron fuera del acuerdo con Pro y la Coalición Cívica) al armado de las listas de candidatos a legisladores.

El clímax de la tensión con Macri se registró hace casi un mes, cuando el alcalde porteño agitó la posibilidad de tener candidato propio en Jujuy. Circuló el nombre del empresario José Antonio Balut y hasta se habló de un “lanzamiento inminente”.

En ese punto, para disuadir a Macri, intervino Sanz. El radical y el jefe de Pro hablan seguido, aunque procuran que esos contactos no trasciendan.

Sanz expuso una ecuación sencilla: cualquier agregado a la oferta electoral jujeña que pueda restarle votos a Morales (por pocos que sean) puede sepultar sus chances de vencer al kirchnerismo, representado en la provincia por la poderosa Milagro Sala.

El deshielo llegó de la mano de una solución salomónica para el armado de las listas. Encorsetado por la convención de la UCR, que prohíbe sumar candidatos a legisladores que no sean de Pro y la Coalición Cívica, Morales y sus socios acordaron ir a las PASO con tres listas: una de la UCR, el socialismo y GEN, otra de Pro y una tercera del Frente Renovador. La salida se completaría con la confección de una lista unificada en octubre (instancia que aún debe aprobar la UCR), y le permitió a Morales preservar su acuerdo original con Massa y sumar en igualdad de condiciones a Macri.

Cerrado el acuerdo en Jujuy, Morales hizo público su realineamiento con la estrategia nacional de la UCR. Dijo que su candidato a presidente es Sanz, que hará campaña por él y que, en caso de que pierda la interna con Macri, escenario que todos los pronósticos dan por hecho, votará al jefe porteño.

Sin embargo, en tren de no descuidar a Massa, tiene decidido que su compañero de fórmula sea un dirigente cercano al ex intendente de Tigre. Consciente de que sus correligionarios necesitan cuidar el equilibrio en sus provincias, Sanz no se opone a la combinación.

Jujuy es una de las provincias que todavía no fijaron la fecha de sus elecciones. El gobernador Eduardo Fellner quisiera separarlas de las nacionales, pero Cristina Kirchner demora el visto bueno.

La foto de la semana próxima se sumará al álbum de Sanz. Y llegará de la mano de Morales. El mismo que hace seis meses fue el primero en recibir a Massa en su provincia cuando habían pasado menos de tres días desde que Sanz lanzara su candidatura a presidente en el Luna Park.

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