El kirchnerismo no pudo imponer su poder para arrebatarle la conducción de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) al sector que conduce Víctor De Gennaro, que se declaró ganador por unos diez mil votos en las elecciones que ayer se realizaron en todo el país.

El Gobierno intentó quedarse con un gremio que tiene más 250 mil afiliados en todo el país a través de una lista impulsada por Milagro Sala, Luis D’Elía y el diputado Edgardo Depetri, y que contó con la ayuda de distintas maniobras del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, para facilitarle el camino.

Sin embargo, el oficialismo de ATE impuso su aparato y retuvo la conducción, a pesar de que el kirchnerismo habría ganado en al menos seis provincias y la Ciudad de Buenos Aires, donde se vio favorecido por la división entre el sector de De Gennaro y el de Pablo Micheli.

Hugo “Cachorro” Godoy, hasta hoy secretario adjunto y ahora electo secretario general, afirmó que la diferencia a favor de la lista Verde Anusate es “irreversible”, pese a que anoche el kirchnerismo trataba de instalar una presunta paridad y aseguraba que al final de cuentas ganaría la elección.

“Los trabajadores mediante el voto frenaron cualquier intento gubernamental de enturbiar el proceso comicial”, afirmó Godoy, que dijo que trabajará para “fortalecer la CTA Autónoma para defender los intereses de los trabajadores”. Esta declaración responde a que el objetivo final del kirchnerismo era desbancar a la oposición en ATE, pero también en la CTA que conduce Micheli.

De acuerdo a datos provisorios, el oficialismo obtenía 60.850 sufragios contra los 51.400 votos de la lista Verde y Blanca, liderada por Fernando “Nando” Acosta, titular de ATE Jujuy y cercano a Milagro Sala. En tanto, las otras tres listas (de la izquierda) sumaron cinco mil votos.

La Lista Verde también logró un rotundo triunfo en la provincia de Buenos Aires, donde fue reelecto como secretario general Oscar “Colo” de Isasi. Según los datos provisorios brindados por el oficialismo, habría ganado el distrito con el 74 por ciento de los sufragios.

Además, la Verde se impuso en otras trece provincias: Santa Cruz, Catamarca, Entre Ríos, Córdoba, Misiones, Rio Negro, San Juan, Chubut, Formosa, Santiago del Estero, La Pampa, Chaco y San Luis. El oficialismo destacaba esta mañana la recuperación de Santa Cruz, que estaba en manos del kirchnerismo.

En tanto, la lista kirchnerista, la Verde y Blanca, ganó en ocho distritos: Ciudad de Buenos Aires, Jujuy, Neuquén, Tierra del Fuego, Santa Fe, Salta, Corrientes y Tucumán.

El triunfo en la Capital Federal es el más que genera el cambio más considerable. La seccional era controlada por el sector de Pablo Micheli. Distanciado de la conducción, el histórico dirigente de ATE no apoyó en esta oportunidad en la lista oficialista e incluso fueron divididos en la Ciudad.

Esa división fue aprovechada por el kirchnerismo que impuso como el nuevo titular a Daniel Catalano, dirigente cercano a Hugo Yasky. La suma de las listas de Micheli y De Gennaro casi duplican a Catalano, que terminó ganando por escaso margen, aprovechando al máximo la fractura.

Por otro lado la lista Bermellón, que reúne a distintos partidos de izquierda, retuvo la provincia de Mendoza. La actual secretaria general de la seccional, Raquel Blas, dejará el lugar a su aliado Roberto Macho.

En la previa, el oficialismo había alertado sobre la posibilidad de que el sector kirchnerista presente masivas denuncias de fraude y busque fracturar el sindicato, como sucedió hace cinco años con la CTA. Asimismo, advirtieron que Milagro Sala preveía mandar a unos 250 “fiscales” a la Ciudad de Buenos Aires y distritos importantes de la provincia de Buenos Aires, aunque nadie sabía si eran afiliados o no.

De hecho, ayer a primera hora Edgardo Depetri denunció que les estaban impidiendo fiscalizar en algunos puntos de la provincia de Buenos Aires, entre ellos “La Matanza y el Partido de la Costa”. Desde el oficialismo, dijeron que esas personas no eran afiliadas.

Fuente: La Politica Online