En el Tomás Adolfo Ducó Huracán inició la participación de los equipos argentinos en la Copa Libertadores. En el primer duelo del repechaje para ingresar a la fase de grupos, el Globo recibió al Caracas, un equipo que acumulaba siete compromisos sin conocer la victoria.

En 90 segundos el combinado conducido por Eduardo Domínguez pudo abrir el marcador. A través de una pelota parada ejecutada por Patricio Toranzo, el ex Racing encontró la cabeza de Daniel Montenegro, pero el Rolfi desperdició la ocasión por encima del travesaño. El atacante con pasado en Independiente demostró, una vez más, que el juego aéreo no es su fuerte.

A pesar de los nervios y la pierna fuerte que se estableció entre los protagonistas, la sociedad entre el Pato y el ídolo quemero volvieron a generar suspenso en el espectáculo. El experimentado binomio desarmó a la última línea venezolana, pero el travesaño ahogó el grito local. Las combinaciones de los mediocampistas y las intervenciones de Cristian Espinoza eran argumentos para afirmar la superioridad del dueño de casa. El delantero juvenil hizo lucir a Wuilker Fariñez con un potente disparo que tenía destino de ángulo.

Matías Fritzler también empleó su cabeza para buscar el deseado tanto luego de un córner, pero el arquero de 17 años volvió a evitar la conquista porteña. A Huracán sólo le faltaba concretar, dado que las ocasiones desperdiciadas aumentaban la ansiedad en el elenco argentino.

Antes de que se vayan al descanso una dura infracción de Miguel Mea Vitali sobre Diego Mendoza obligó a Patricio Polic a expulsar al capitán del Caracas. Una doble patada a la altura de la cintura evitó cualquier tipo de discusión.

En el complemento el Globo hizo valer su hombre de más. A través del propio ex Estudiantes, junto con los remates de media distancia de Montenegro y los tiros libres de Toranzo, los de Domínguez exigieron constantemente a Fariñez, quien demostraba cada vez más confianza ante cada llegada quemera.

La sorpresa estuvo cerca de establecerse sobre los 20 minutos. Una desubicada mediavuelta de Armando Maita dejó temblando el palo defendido por Marcos Díaz y el sonido metálico instaló el temor a la eliminación en Parque Patricios.

Tuvo que ingresar Mariano González para que el Palacio celebre el 1 a 0. El tandilense capitalizó una serie de rebotes y tras un tiro desviado de Espinoza infló la red para calmar los nervios. Sin marcas y sin dificultades el reemplazante de Federico Mancinelli encauzó la victoria. Vaya cambio hizo el entrenador, al apostar por un jugador ofensivo en lugar del central. La necesidad de la ventaja justificó el riesgo.

Si bien la diferencia es mínima, Huracán pegó primero. De todos modos, luego del debut en el campeonato de Primera División ante Atlético Rafaela, los porteños viajarán a Venezuela con la intención de sellar la clasificación. La llave está abierta y el ganador accederá a la zona de Peñarol, Atlético Nacional y Sporting Cristal. La primera batalla fue del Globo.