Boca perdió 1 a 0 en la Bombonera ante Atlético Tucumán, profundizó su crisis y puso en duda la continuidad de Rodolfo Arruabarrena como entrenador. El Vasco quedó en la cuerda floja después de una nueva caída de su equipo en el inicio del año. La derrota ante San Lorenzo en la Supercopa generó que un sector de la dirigencia le quitara su apoyo y le transmitiera que su ciclo en el club estaba terminado.

El equipo de la Ribera arrancó con buenas intenciones y claridad en los últimos metros, pero mal parado en el fondo e impreciso en la salida. Ese desequilibrio le brindó a Atlético Tucumán la posibilidad de jugar con más espacios en el campo Xeneize y aprovechar la descoordinación entre los volantes y los defensores.

El equipo de Arruabarrena tuvo en Daniel Osvaldo al estratega del esquema ofensivo. El ex jugador del Porto estuvo activo y preciso en el ataque. Por momentos se convirtió en un armador de juego que buscó asistir a Tevez para dejarlo frente al arco. El Apache estuvo ansioso y molesto por su falta de puntería para definir cada vez que tuvo la posibilidad.

Atlético Tucumán salió a la Bombonera a jugar un partido de igual a igual. Trató de resistir los pases entre líneas que metían Gago y Bentancur, y buscó salir rápido desde el fondo para poder agarrar a Boca mal parado en el retroceso. Así logró llegar al gol y al triunfo parcial.

A los 23′ Cubas quiso dar un pase cruzado en el medio de la cancha y la pelota fue interceptada por Leandro González que, con rapidez, se la tocó al Pulga Rodríguez. El volante encaró rápido hacia el área y metió un pase profundo entre el Cata Díaz e Insaurralde que habilitó a González. El delantero ganó la posición y antes de pisar el área chica, definió ante la salida de Agustín Orion, y marcó el 1 a 0.

La última línea de Boca estuvo desacoplada e imprecisa. Díaz no tuvo una buena noche como lateral por la derecha y sufrió cada vez que Zampedri y Rodríguez lo encararon por ese lugar. Insaurralde y Tobio brindaron poca seguridad en los cierres y en los pelotazos frontales. Fabra fue el mejor de la defensa porque pudo proyectarse y aportar en el ataque. Pero su participación se terminó a los 43′ del primer tiempo cuando sufrió una lesión en el gemelo y pidió el cambio.

Durante la primera mitad Boca tuvo oportunidades para abrir el marcador pero no pudo definir con claridad. Un remate de media distancia de Bentancur y un mano a mano de Tevez que se fue junto al palo derecho de Ayala fueron las chances más claras del equipo de la Ribera.

La salida de Fabra generó un cambio de roles en la defensa Xeneize. En lugar del colombiano ingresó Meli, que se paró de lateral derecho. El Cata Díaz y Tobio quedaron como marcadores centrales mientras que Insaurralde pasó al lateral izquierdo.

En el complemento, Boca tuvo el dominio de la pelota y Atlético Tucumán se dispuso a jugar de contra y refugiarse en su campo para conservar la victoria parcial. El equipo del “Vasco” empujó a los tucumanos contra su arco y presionó la salida de su rival bien arriba. Intentó con centros, remates de media distancia, paredes y desbordes. Buscó el empate con convicción pero sin efectividad.

A los 10′ tuvo la oportunidad más clara para poder igualar el partido. Tevez aprovechó un pase en profundidad de Insaurralde, encaró, pasó al arquero y definió de zurda pero justo en la línea logró salvar el gol Meza. La pelota quedó flotando en el aire y libre para ser disputada. Bianchi y Osvaldo saltaron en el área chica y el defensor de Atlético Tucumán logró alejarla pero sin tanto éxito. La pelota quedó servida para Gago que sacó un remate potente que se perdió junto al palo.

Ante la imposibilidad de encontrar el empate, Arruabarrena movió las fichas y metió dos cambios ofensivos. Carrizo ingresó en lugar de Bentancur y Chávez lo hizo por Palacios. Ninguno pudo aportarle claridad al equipo. Las buenas intenciones se degradaron en el tiempo y dejaron a Boca perdido en la cancha y desequilibrado en todas las líneas. A los 36′ Zampedri dejó con uno menos a Atlético Tucumán después de una brutal patada a Gago.

Los minutos se consumieron y Boca perdió claridad. Insistió pero sin profundizar ni poder atravesar la última línea tucumana. El Xeneize perdió su segundo partido consecutivo y la continuidad de Arruabarrena es incierta. Las próximas horas en la Bombonera marcaran el futuro del equipo y del cuerpo técnico