En el supuesto clásico de la tercera fecha del campeonato, Argentinos y Vélez se vieron las caras en La Paternal. El interzonal que protagonizaron los equipos porteños comenzó con un dominio claro de la visita. Sólo tuvieron que pasar seis minutos para que Mariano Pavone reciba un pase de Fabián Cubero, se cree el espacio y festeje el 1 a 0. La débil marca de los centrales y la definición rasante contribuyeron en la prematura conquista.

Unos instantes después, el ex Racing y Estudiantes volvió a llegar a la red. La vulnerable defensa del Bicho atinó a observar cómo el delantero corregía un cabezazo defectuoso de Yamil Asad y resolvía al segundo palo de Camilo Vargas. Con el 2 a 0, el Diego Armando Maradona se sumergió en un silencio sepulcral.

El sacrificio de Lautaro Rinaldi no fue suficiente para que el dueño de casa llegue al descuento. El de Acassuso se asoció con Emilio Zelaya y Luciano Cabral para exigir a Alan Aguerre, quien demostró gran solvencia, al igual que sus compañeros de la defensa. El descanso llegó con una diferencia de dos goles.

Incluso en los primeros movimientos del segundo tiempo Rinaldi tuvo el grito en sus pies, pero el grosero error de Gustavo Esquivel mantuvo invicto al arco del Fortín. Cuando todo el público gritó el tanto, el asistente levantó su banderín anulando la acción. Fue una clara falla que incidió en el encuentro.

Del 2 a 1 se pasó al 3 a 0. Una triangulación perfecta entre Hernán Toledo, Jorge Correa y Braian Cufré, le permitió a una de las figuras de la noche desparramar a la última línea del local y transformar la victoria en goleada. El joven de 20 años fue el autor de un golazo para la alegría de Christian Bassedas.

La expulsión a Matías Martínez ejemplificó el momento del conjunto de Carlos Mayor. Con sólo una unidad, Argentinos está muy lejos del nivel esperado, mientras que los de Villa Luro sumaron 6 de 9; nada mal para una entidad que prioriza ordenar las finanzas del club por encima de las aspiraciones deportivas. El técnico debutante volvió a combinar a la perfección la juventud con la experiencia. En Liniers la casa está en orden.