Tras la victoria conseguida en la capital española, el Atlético Madrid se presentó en Alemania con el sueño de dar otro golpe en la Champions League. La mínima ventaja adquirida en el Vicente Calderón generó una gran ilusión al equipo de Diego Simeone, que tuvo que afrontar a un serio candidato a quedarse con el título: el Bayern Múnich.

Naturalmente, el duelo se desarrolló, en su mayoría, en el campo ibérico. La presión constante del conjunto de Josep Guardiola con las sociedades conformadas entre Franck Ribery, Thomas Müller, Robert Lewandowski y todo el arsenal de figuras amenazó a Jan Oblak desde los primeros movimientos. Las únicas respuestas que mostraba la visita eran los aislados contragolpes propuestos por Fernando Torres y Gabi. El dominio era Bávaro.

En menos de 15 minutos el dueño de casa había hecho los méritos para llegar al gol, aunque tuvo que esperar media hora para que Xabi Alonso se haga cargo de un tiro libre y festeje el 1 a 0. El desvío en José Giménez desacomodó al arquero y los de Pep emparejaron las acciones.

La diferencia pudo extenderse luego del penal que sancionó Cuneyt Cakir por una infracción del uruguayo sobre Javi Martínez. Sin embargo, desde los doce pasos Oblak se vistió de héroe y le desvió el remate a Müller. El Colchonero seguía con vida gracias a las intervenciones del esloveno.

En el descanso Simeone reemplazó a Augusto Fernández por Yannick Ferreira Carrasco para tener mayor velocidad y una marca dedicada al uno contra uno. La variante le dio resultado, dado que una rápida salida del belga significó el principio de la hazaña. La asistencia del Niño y la definición de Antoine Griezmann concluyeron la obra para que el 1 a 1 enmudezca al Allianz Arena. El golpe dejó sentido al Bayern Múnich.

En el complemento el Atlético Madrid tuvo una producción más acorde a la de una semifinal, pero el elenco de Guardiola nunca bajó los brazos y consiguió llegar a la red una vez más. A través de la vía aérea, Arturo Vidal abasteció a Robert Lewandowski y el polaco le puso suspenso al cierre del espectáculo. El nerviosismo se hizo presente en todos los protagonistas.

Si algo le faltaba a la noche europea era la pena máxima que suponía la resolución del pleito. Una polémica falta de Javi Martínez sobre Torres le dio la chance al Colchonero de cerrar su compromiso sin sufrimientos. Lejos de lo que marcaban los augurios españoles, Manuel Neuer le detuvo el disparo al histórico delantero y le brindó esperanzas a los bávaros.

Las instancias finales paralizaron varios corazones. Fue una angustia constante en la que el Albirrojo fue arrinconado contra las cuerdas. Por lo tanto, cuando el árbitro le bajó el telón al choque se produjo el desahogo. El “Cholo” Simpeone y sus dirigidos tendrán la revancha de la final perdida en el derby contra el Real Madrid en 2014. En la Neptuno quieren hacer historia.