Luego de las eliminaciones de Huracán y River en los octavos de final de la Copa Libertadores, Racing se presentó en Belo Horizonte con la misión de quebrar la tendencia negativa que atravesó el fútbol argentino. Su parada no fue fácil: lo esperó Atlético Mineiro, uno de los mejores equipos de Brasil que demostró su jerarquía en el empate sin goles conseguido en Avellaneda.

El conmovedor recibimiento que se observó en el Independencia estuvo a la altura de un espectáculo tan intenso como emotivo. El ensordecedor y constante aliento del público local opacó las estrofas de los himnos en la previa del partido.

Si bien el remate de media distancia de Leonardo Silva amenazó a Nelson Ibáñez, la combinación entre Marcos Acuña y Lisandro López encendió las alarmas en la zona de Victor. La asistencia del ex Ferro y la diagonal de Licha conformaron la acción que pudo silenciar al estadio. El palo le negó el grito a la Academia.

A pesar de la paridad instalada en la cancha, un desborde de Lucas Pratto y una efectiva definición de Carlos abrieron el marcador a favor del Galo. La pasiva actitud de Iván Pillud en la marca ante el ex Vélez colaboró con la conquista local.

De todos modos, los del Colorado no se resignaron y unos instantes después del golpe recibido demostraron la reacción necesaria para mantener con vida el sueño continental. El delantero con pasado en el fútbol francés fue derribado dentro del área por Leandro Donizete y el uruguayo Daniel Fedorczuk no dudó: penal. Desde los doce pasos, el atacante emparejó las acciones para que los bonaerenses recuperen oxígeno. A partir de ese momento, la presión era brasileña.

Antes de que se vayan al descanso hubo dos cabezazos que pudieron cambiar el destino del choque. Robinho exigió a Ibáñez con un frentazo que paralizó corazones albicelestes, mientras que Lisandro López no tuvo suerte con su intento que se fue a centímetros del caño. Fueron más ejemplos de lo parejo que estaba el duelo.

En el complemento, Pratto hizo temblar al travesaño argentino con un disparo que rebotó contra el ángulo. Además, la máxima figura del conjunto de Diego Aguirre no consiguió capitalizar la segunda jugada.

Las respuestas de Racing no tardaron en llegar. Antes de ser reemplazado por Gustavo Bou, Óscar Romero hizo lucir a Victor con una tapada al segundo palo. Una situación similar al desborde de Acuña y el anticipo de Licha, que de no ser por el histórico arquero la llave se hubiese resuelto con antelación.

Así, cuando parecía que la Academia tenía el dominio del pleito, un tiro libre frontal ejecutado por Rafael Carioca convirtió a Pratto en héroe al ganar en el área rival y poner el 2 a 1. Las dudas de Ibáñez hicieron que los de Avellaneda extrañen a Sebastián Saja. La lesión muscular del referente fue un factor determinante en la confianza criolla.

La reivindicación del Loco llegó en el cierre del cotejo. Una polémica mano de Nicolás Sánchez le dio la chance a la figura de la noche de sellar la clasificación, pero el arquero atajó el penal y le dio una vida más la visita, aunque los pelotazos sin precisión colaboraron con la tarea de los centrales.

Tal como ocurrió en la edición pasada, los de Avellaneda terminaron su participación con la frente en alto. En cambio, el Atlético Mineiro deberá confirmar su candidatura en su próximo compromiso ante el San Pablo. El único argentino que queda en el certamen es Boca, que mañana recibirá a Cerro Porteño.