“Hay más casos, que aparezcan”, denunciaba días atrás el Presidente de San Martín de San Juan indignado tras conocer que su goleador, Javier Toledo, había dado positivo en un control y debía afrontar una dura sanción. Al parecer, el directivo no estaba mal rumbeado: en las últimas horas, se conoció la información de que Sebastián Blanco, mediocampista de San Lorenzo, dio positivo en un control antidoping.

Al igual que el delantero de San Juan, los exámenes que le realizaron el 9 de marzo luego del partido contra Gremio en Brasil por Copa Libertadores al ex Lanús develaron la presencia del antiinflamatorio Oxa B12, que contiene betametasona, una sustancia prohibida por la Asociación Mundial Antidopaje (AMA).

Desde el club defendieron lo sucedido y se escudan en dos situaciones para evitar una sanción. Por un lado, que la medicación fue provista por una inyección intraarticular en la rodilla izquierda por una sinovitis detectada ante Gimnasia de La Plata y la sustancia está prohibida si es suministrada por via oral, intravenosa, intramuscular o rectal.

Además, a diferencia de lo sucedido en San Martín, el médico realizó de manera correcta el informe anunciando la medicación.

“Por la vía que está aplicada no es considerado doping lo de Blanco. Le hicimos una infiltración para reducir la membrana sinovial. La vía que aplicamos, es válida. Además, está informada en el formulario antidoping. Yo cumplí con las normativas del reglamento antidoping”, salió al cruce de lo sucedido el médico del Ciclón Alberto Rovira en diálogo con Radio Continental.

Lo cierto es que la Conmebol recibiría en las próximas horas el descargo desde el club de Boedo y deberán definir si aplican una sanción a Blanco. Cabe destacar que en caso de tomar dicha determinación, la suspensión se extendería al plano local al igual que lo ocurrido con el atacante de Racing, Brian Fernández, el año pasado.