La nueva reglamentación que surgió en los últimos meses a raíz del escándalo con la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) abrió una puerta que está golpeando al fútbol argentino. En las últimas semanas, la suma de casos de doping ascendió a cuatro, teniendo en cuenta que en recientemente se conoció la información que otros dos futbolistas dieron positivo.

Matías Sánchez, volante surgido de Racing y que defiende los colores de Temperley, y Daniel González, hombre de San Martín de San Juan, son los involucrados en nuevos casos de controles positivos.

¿La sustancia? La misma que puso en el tapete a Javier Toledo (también de San Martín) y Sebastián Blanco: el Oxa B12, un analgésico y antiinflamatorio con corticoide que se suministra en caso de dolores musculares extremos. La mirada crítica de la Agencia está puesta en que la medicación puede generar problemas futuros en el cuerpo de los deportistas y no está penada por una sospecha de que puedan sacar ventaja.

Todavía se espera por las sanciones de Toledo y Blanco, por lo que se desconoce qué sucederá con el futuro de estos dos nuevos casos que se dieron a conocer en las últimas horas a través de programa Indirecto (TyC Sports). Cabe destacar que en el caso del jugador de San Lorenzo, el médico ensayó una defensa avisando que se había informado la ingesta del medicamento, lo que significaría una sanción diferencial o no sería castigado.

La realidad es que la AFA todavía no dio a conocer su disposición sobre el tema y tampoco hay información precisa sobre cuándo fueron los controles a Sánchez y González. Mientras tanto, se transformaron en los casos 66 y 67 de doping en el fútbol argentino.