Luego de la despedida que tuvo Diego Milito en el Cilindro, un cuadro febril le prohibió estar en su último compromiso oficial, correspondiente a los 32avos de final de la Copa Argentina, ante Gimnasia y Tiro de Salta.

El regreso de Luciano Lollo y el adiós de Sebastián Saja fueron otros condimentos que colaboraron en el espectáculo desarrollado en Formosa. A pesar del mal estado del campo de juego, la Academia se adueñó de la pelota y buscó lastimar a la defensa norteña a través de las sociedades creadas por Facundo Pereyra, Lisandro lópez y Gustavo Bou.

Sin embargo, la presión de Pablo Motta le permitió a Daniel Ramasco generar la ocasión más clara para abrir el marcador. El ex Central Córdoba aprovechó la recuperación de su compañero e intentó sorprender al Chino, quien respondió con solidez con un manotazo al córner. Una situación similar al remate de media distancia de Daniel Carrasco, quien también hizo lucir al experimentado arquero. Fueron dos claros avisos de los norteños.

Las alarmas se encendieron en Avellaneda cuando Luciano Lollo pidió el cambio. El central que fue operado y volvía a la actividad sintió una molestia en la zona afectada y fue reemplazado por Yonathan Cabral. Fue un duro golpe para los de Facundo Sava.

Un tiro libre ejecutado por Marcos Acuña fue la primera respuesta del conjunto bonaerense. Por centímetros el Huevo no festejó. A pesar de la posesión, los albicelestes no conseguían romper a la última línea salteña.

En el complemento Dario Sand quebró la máxima que afirma que dos cabezazos en el área son gol. A la salida de un tiro de esquina, Leandro Grimi habilitó al Licha para que el delantero con pasado en Francia festeje, pero el de Bella Vista le ahogó el grito con seguridad.

Las proyecciones de los laterales tampoco fueron suficientes para llegar a la red. Las limitaciones de Germán Voboril y la falta de claridad de Iván Pillud atentaron contra los deseos académicos.

El desahogo se produjo a cinco minutos del cierre, cuando Acuña se apoderó de una pelota, encaró por el centro y la colgó al ángulo. La asistencia de Rodrigo De Paul y la exquisita resolución de Lisandro López le pusieron cifras definitivas al pleito. La victoria le dio un buen cierre a la temporada, aunque en Avellaneda son conscientes de los temas que deberán resolver en el futuro cercano: el anunció que hará Saja y la continuidad del Colorado.