Luego de ser presentado como el abanderado argentino para los Juegos Olímpicos que comenzarán el próximo mes, Luis Scola habló con Infobaedel presente de la selección de básquet y de los objetivos planteados para la cita de Río de Janeiro.

“Vamos a dejar todo para rendir al máximo de nuestras posibilidades. A partir de ahí estaremos satisfechos con eso. Hasta dónde llegaremos no tengo ni idea”, comenzó diciendo Luifa, en el gimnasio principal del Cenard.

Las expectativas que despierta el conjunto de la Oveja Hernández no significan ninguna presión para el hombre que jugará en Brooklyn Nets. Sin embargo, para el Ala Pivot “la gente se puede entusiasmar, pero eso no significa la obligación de lograr un podio”. De todos modos, el jugador destacó el esfuerzo que harán en la competencia: “Ojalá que los hinchas se queden contentos cuando terminemos el torneo, porque vamos a dar el máximo”.

La medalla de oro en la edición del 2004, junto con el subcampeonato en elMundial del 2002 son argumentos que despiertan la ilusión. No obstante, ante la consulta referida a la Generación Dorada, Scola sorprendió al asegurar que de ese equipo “no quedó nada”. “Sólo quedan un par de jugadores que están en otro momento, 12 años más viejos de lo que fue en Atenas. La Generación Dorada como tal no existe más”, sentenció.

Luis Scola recibió la bandera nacional en manos de Mauricio Macri (AFP)
Luis Scola recibió la bandera nacional en manos de Mauricio Macri (AFP)

Antes de arribar a Brasil, la selección realizará una gira por Estados Unidospara ultimar los detalles, aunque para el ex Ferro la importancia “es relativa, porque no dejan de ser amistosos”. “Podremos jugar muy bien y no va a significar mucho, nos va a servir para saber dónde estamos parados. Hoy esa es nuestra incertidumbre porque hay muchos jugadores nuevos, que no tienen la experiencia de un Juego Olímpico y eso lleva un proceso. En cuanto mejor nos adaptemos, más chances tendremos”, agregó.

A pesar del baño de realidad que impuso Scola, el abanderado argentino es consciente del presente que está atravesando. El acto que protagonizó junto a Mauricio Macri, “fue un momento irrepetible”. “Todo fue muy surrealista, con el presidente del país dándome la bandera delante de un montón de atletas a las puertas de una nueva experiencia olímpica. Fue increíble”, describió Luifa y agregó: “El premio más grande que me llevo es el reconocimiento de mis pares. Para mí el respeto es lo más importante”.

Finalmente, el oriundo de Ciudad Jardín también le dedicó unas palabras al presidente del Comité Olímpico Argentino, Gerardo Werthein, quien había manifestado públicamente que “Scola es el gran capitán argentino”. “Le estoy muy agradecido, pero lo más importante es todo lo que ha hecho por los deportistas. No sólo con nosotros, que estamos muy bien jugando en laNBA o en Ligas de Europa, sino por el resto que se dedica a disciplinas menos populares y que les cuesta mucho más entrenarse para la competencia. Hizo un esfuerzo gigante para ayudar a los atletas y ese es mi mayor agradecimiento”.